Critique de: “El cónyuge abandona sin culpa: Algunas pistas de solución,” por Yohana E. Martínez González

Título del Artículo: “El cónyuge abandona sin culpa: Algunas pistas de solución”
Autor: J. Silvio Botero
Año: 2006
Título de la Revista: Teología y vida
Volumen y Número: XLVII, no. IV
¿Cuál es la relación entre el artículo y la Dignidad del Ser Humano?
El tema principal del artículo está relacionado con la dignidad del ser humano debido a que cuando una persona decide casarse con el cónyuge elegido lo hace bajo las leyes de la Iglesia y por tal razón se casa para toda la vida. El artículo expone el fenómeno del cónyuge abandonado y como la Iglesia católica responde ante dicha situación. Definitivamente, la dignidad de la persona se ve afectada cuando existe el abandono de la pareja. Es afrontar está situación ante la familia, la sociedad y la misma persona. Es afrontar los problemas emocionales que enfrenta dicha persona ante una situación tan difícil como el abandono de la persona a la cual se ama. Es injusto que la persona que es abandonada por su cónyuge la Iglesia le aplique la ley como si de igual manera tuviera culpa. Estas personas, por el contrario necesitan ayuda psicológica y espiritual por parte de la Iglesia, ya que en mucho de los casos es el único apoyo emocional que tiene. Todo ser humano tiene el derecho a ser feliz y vivir de una manera digna ante la sociedad. Por naturaleza las personas deciden vivir en pareja para complementar el sacramento del matrimonio, pero para esto debe existir compromiso real ante ambos. Al irse uno de los dos cónyuge eso significa que no existía un verdadero compromiso y es derecho de ese ser humano abandonado y sin culpa tener una segundo oportunidad de reencontrar el compromiso de vivir junto a una persona esa promesa de fidelidad a Jesucristo.
¿Cuáles son las fuentes principales que utiliza el autor?
Las fuentes principales que utiliza el autor a través de su artículo son tesis expuestas por diversos miembros de la Iglesia Católica. Además, se exponen una variedad de encíclicas y cartas apostólicas escritas por los papas Juan Pablo II y Pío XI. También, se citan algunos de los temas discutidos en el Concilio Vaticano II, el Canon de Hipólito y el Código de Derecho Canónico.
¿Cuál es el marco de referencia o perspectiva teológica del autor?
El autor es miembro de la Academia Alfonsiana de Roma. A través del artículo podemos mencionar una variedad de documentos de la Iglesia Católica, lo que nos deja saber que tiene una posición de pensamiento católico conservador. Todo su artículo se basa de una serie de documentos bíblicos, cartas y tesis expuestas por diversos monjes, sacerdotes y papas de la Iglesia Católica. Se plantea varios contextos, tales como la historia de la Iglesia, el derecho y la reflexión teológica fundamentados en el fenómeno del cónyuge abandonado.
¿Cuál es la posición del autor?
La posición del autor es una reflexión sobre el fenómeno del cónyuge abandonado donde expone varias pistas de solución. A través del artículo el autor presenta varios criterios para analizar dicha situación. Expone que estas personas que son abandonadas sin culpa por su cónyuge merecen justicia, pero también una comprensión por parte de la Iglesia.
Resumen breve de los planteamientos del autor:
Este artículo se desarrolla en tres momentos expuestos por el autor. El planteamiento del problema, una serie de propuestas analógicas para dicho problema y una serie de sugerencias ante una actitud de asumir dicha situación. El primer aspecto expuesto es la cantidad de personas que fracasan en su matrimonio a raíz de diversos motivos. Entre ellos se puede exponer la inmadurez psicológica de los jóvenes ante la situación del matrimonio, donde no se comprometen con seriedad ante nuevo estatus social. También nos expone que hay un grupo de parejas fracasadas que no acuden a los tribunales para legitimar su situación, y que forman nuevas uniones consensúales. Otros, prefieren mantenerse fieles ante el cónyuge que los abandono. El autor nos plantea que el joven moderno presenta una serie de características especiales. La primera de ellas es que no saber amar de verdad, más bien se ama a sí mismo. Por tal razón no puede comprometerse en un vínculo de manera completa. Según Enrique Rojas, estamos hablando de un “hombre ligth”. Esto se refiere a una persona que no quiere tener responsabilidades y compromisos serios ante la situación del matrimonio, que si le va mal, decide romper con el compromiso legal de vivir junto a su cónyuge. El autor cita a Rojas: “El joven de nuestros tiempo es egoísta, sólo piensa en sí mismo, sólo busca su propia realización a costa del otro, por tal de alcanzar sus metas”.
De acuerdo al artículo el Cardenal Kasper sugiere tres puntos de vista ante dicha situación: la relación de fidelidad incondicional a la Palabra de Jesús, la palabra acerca de la indisolubilidad del matrimonio constituye una promesa salvífica, no una ley que mata. Y por último, la valoración a dar. El teólogo B. Haring, nos expone el autor de este artículo, que veía posible la muerte moral del matrimonio cuando una pareja no queda nada de “salvífico”, porque la convivencia se ha hecho imposible; la muerte psíquica de uno de los cónyuges como una enfermedad mental; la muerte civil en el caso de una condena o cadena perpetúa. Nos expone que como posible solución es legitimar la separación dentro de la Iglesia Católica en un futuro no lejano. También nos cita a un jurista francés, Jean Bernhard, que expone en su tesis la consumación existencial. Su tesis encuentra apoyo en la enseñaza del Vaticano II: “con la unión intima de sus personas y actividades se ayudan y se sostienen mutuamente, adquieren conciencia de su unidad y la logran cada vez más plenamente”.
De acuerdo al autor, la tradición eclesial anclada fuertemente en ciertos criterios reguladores de la vida cristiana, han hecho difícil afrontar con objetividad y flexibilidad la situación del cónyuge abandonado sin culpa de su parte. Es notable el contraste existente entre la Iglesia de los primeros siglos y la Iglesia del II milenio e inicio del III: no solo numéricamente, sino también un tipo de filosofía esencialista que ha fundado una determinada reflexión teológica y la estructuración de la disciplina eclesiástica, más en consonancia con la ley que con la revelación cristiana. De acuerdo al autor, basta observar de cerca las fuentes que inspiraron el Código de derecho Canónico de 1917 y el nuevo código en el 1983. Nos dice Silvio (2006) que Pablo VI, cuando se trató de la reforma del viejo Código de derecho Canónico, ilustró a la Comisión designada sugiriéndose algunos criterios para la revisión: las leyes del nuevo código deberán brillar por el espíritu de la caridad, de moderación, de humanidad, de benignidad. Y esto por un motivo especial: las leyes de la Iglesia deben diferenciarse de cualquier otro tipo de código, porque tienen como meta “la salus animarus”.
Según el artículo, el Vaticano II abogó por un retorno de las fuentes. La Iglesia de hoy puede aprovechar muchos elementos de la Iglesia primitiva: por ejemplo, recuperar la equidad canónica, como ya lo había sugerido Pable VI a la Rota Romana (1970). El catecumenado penitencial, que ya conoció la comunidad cristiana primitiva, se plantea hoy como una posibilidad valida dentro de la pastoral eclesial. En este aspecto, la Iglesia del III milenio deberá estar más atenta, como lo sugiere Vico Peinado, al cuidado pastoral de la comunidad y no tanto al plano intelectual, a la formulación rigurosa de la doctrina. El Vaticano II señaló una pista para responder a la exigencia de nuevos análisis y de nuevas síntesis con la formulación sabia: “a la luz del Evangelio y de la experiencia humana”. Con ella estaba planteando la conciliación de una serie de antinomias de nuestros tiempos: doctrina y vida, ley y excepción, ideal y realidad concreta, lo objetivo y lo subjetivo, cerebro y corazón, entre otras.
De acuerdo al autor, este nos cita: “Tal vez se ha olvidado un poco que Jesús Nazaret no solo fue Maestro; fue al mismo tiempo Pastor. Jesús, escribía Domenico Capone, es Maestro de teología, es decir, teólogo con tensión de Pastor que predica la verdad, pero al mismo tiempo con una gran comprensión vital. Juan Pablo II en la Ecclesia in África había afirmado que una fe que no se hace cultura es una fe no acogida plenamente, no enteramente pensada, no fielmente vivida. La tradición eclesial parece haber pensado más en hacer justicia a la institución del matrimonio que a la persona humana. .
¿Cuáles son las fortalezas del artículo?
El artículo ofrece una variedad de información eclesiástica, lo cual le da validez. Desde su inicio se fundamenta en documentación bíblica. Además, menciona una serie de teólogos, sacerdotes y papas para sostener la problemática principal planteada en el artículo. Se hace un estudio desde los principios de la Iglesia primitiva hasta la Iglesia actual. Otra fortaleza del artículo es que se plantea desde un punto de vista cristiano el problema del cónyuge abandonado planteándose la posición de la Iglesia a través de los milenios. Este artículo está fundamentado en conceptos bíblicos y a través de ellos se presenta posibles soluciones o cambios que deben incurrir en la Iglesia para mejorar está problemática que se está incrementando cada vez más a través de la modernidad y los valores de los jóvenes ante el matrimonio
¿Cuáles son las debilidades del artículo?
El autor de este artículo solo fundamento su escrito de acuerdo a lo establecido en la Iglesia Católica. Aunque la problemática la planteo desde una perspectiva teológica y muy organizada, debió hacer comparaciones desde el punto de vista cristiano y el punto de vista social. Se debió confrontar la falta de valores en los jóvenes actuales y como esto ha influenciado de una manera más directa en el abandono del cónyuge, sin determinar los factores negativos que esto trae en la pareja abandonada. De igual manera se pudo confrontar la perspectiva psicológica del abandono del cónyuge sin culpa. De esta manera se hubiera presentado una perspectiva más completa del problema presentado en el artículo.
¿El autor logró convencerte de su tesis? ¿Por qué?
Desde el punto de vista teológico, el autor fue bien preciso y estableció una serie de pruebas utilizando diversas tesis realizadas por expertos en la materia para presentar la situación planteada en el escrito. Me pareció interesante haber pasado por el proceso histórico eclesiástico con respecto al matrimonio y las consecuencias que trae esto en el caso del abandono de un cónyuge a su pareja. Aunque, las conclusiones del artículo fueron generales y más bien se dejó planteada la opción de que la Iglesia Católica pueda cambiar su visión en dicha situación. Me hubiera gustada ver una posición mas firme de parte del autor en dicha situación, conocer mejor su posición frente a este problema. Así que realmente no me convenció sobre las posibles enmiendas que la Iglesia debe tomar ante el abandono del conyuga. Me hubiera gustado que el propio autor planteara los cambios que a través de su estudio él consideraba más pertinente.

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