Critique de: ¿”Derechos humanos, sí, ley natural, no? Relativismo moral en la cultural libera.¨ por Dely J. Cruz Acevedo

¿"Derechos humanos, sí, ley natural, no"? Relativismo moral en la
cultura liberal.¨ 
Autor: Martin McKeever
(2006)
Revista Moralia, #29, Vol. XXIX 
Ciertamente, mientras más años pasan, la sociedad "avanza" en
tecnología especialmente, la medicina, conocimiento, entre otras
áreas. Pero, no solamente cambia la forma de comunicarnos, los
tratamientos médicos, y el acceso y variedad de conocimientos
adquiridos, sino también, las leyes políticas que rigen a un país.
Precisamente, el autor de este  artículo, nos trata de explicar el
"impacto social del relativismo moral mediante el análisis de una
sorprendente paradoja que se manifiesta en la cultura contemporánea:
la aprobación casi universal del discurso de los derechos humanos y el
extendido rechazo del discurso de la ley natural". 
Definitivamente, el dejar a un lado la ley natural y respaldar solo
los derechos humanos, según la conveniencia, es atentar en contra de
la dignidad humana.  El objetivo del artículo es estudiar solo uno de
los aspectos de la compleja historia social y política, para poder
comprender el relativismo moral en la vida civil contemporánea.
Siendo el relativismo ético una teoría que sostiene que la moralidad
es relativa a las normas de la propia cultura y que lo bueno y lo malo
depende de la sociedad, en mucho de los casos  se estaría ignorando
los mandamientos que Dios nos regaló para merecer vida eterna y por
ende, estaríamos trastocando la dignidad de la persona humana. 
McKeever, estudia la paradoja entre los derechos humanos y la ley
natural en tres dimensiones: pragmática, semántica y normativa.  Para
realizar dicho análisis junto al estudio del relativismo moral, el
autor utiliza como referencia literaturas filosóficas extraídas de
páginas de internet, revistas profesionales como por ejemplo
"Moralia", libros sobre el tema de teología, diccionarios católicos,
también extrae ideas de pensadores (tales como Maritain) y además,
utiliza documentos históricos como lo es la Declaración Universal de
los Derechos Humanos (1948) y la "Summa Theologiae" en representación
de los dos discursos, tanto el de los derechos humanos como el de la
ley natural. 
Mediante la exposición de los puntos a estudiar en dicho artículo
utilizando las fuentes de referencias antes mencionadas, se puede
percibir que el autor tiene ideales un poco conservadoras.
Expresiones escritas que posiblemente evidencian mi percepción acerca
de la perspectiva teológica del autor, es  el hecho de que en sus
planteamientos tiende a ser determinante. Todo tipo de controversia
desarrollada por temas delicados ante la moral y ética religiosa, el
autor los aborda solo con dos posibilidades: el que violen o no la ley
natural. Este no deja abierto un espacio a la determinada situación,
claro está, por eso es de su interés el estudiar el relativismo moral,
que en cierto modo yo acabo de caer en ella. 
En el momento en que el autor se dirige a la procreación asistida como
un dilema político y social que representa el relativismo moral, deja
entender que solo existen dos alternativas para decidir acerca del
tema: ¿debe el hombre intervenir en la creación de Dios para con el
ser humano? Pero, ¿dónde queda la posibilidad de poder aportar y
ayudar con el nacimiento de un ser humano mediante la procreación
asistida, cuando Jesús nos dice: "creced y multiplicaos"? No estoy
diciendo que debemos apoyar la inseminación artificial cuando para
poder fecundar un ovulo para crear un embrión, se logran más de uno al
mismo tiempo, por lo que matan las vidas sobrantes que no necesitan en
ese momento. 
Queda esclarecida la posición del autor en contra de los derechos
humanos que contradicen la ley natural, y por consecuencia crítica en
todo su artículo las reivindicaciones creadas por esta paradoja. Se
percibe molestia e incomodidad cuando habla de los defensores
entusiastas de los derechos humanos que rechazan frontalmente la idea
de la ley natural.  Demuestra su oposición ante la amplia aprobación
de los derechos humanos en el debate público, y apoya el respaldo de
la ley natural.  A través de estos puntos discutidos en el estudio,
vemos la estrategia utilizada por distintos "defensores" de los
derechos humanos al apoyarse en el término naturaleza para una postura
ética, cuando realmente se está sirviendo de ella como  un disfraz
ante las estructuras de poder que pretenden controlar el
comportamiento. 
En fin, son varios los puntos interesantes que el autor discute por
medio de este artículo. En primer lugar y como hemos dicho
anteriormente, nos lleva a crear consciencia acerca del impacto social
del relativismo moral mediante el análisis de lo que él llama la
paradoja entre los derechos humanos y la ley natural, por la que
atraviesa la cultura contemporánea. El autor analiza estos puntos
mediante tres perspectivas: pragmática, semántica y normativa, además
de traer a colación eventos, documentos o pensadores a través de la
historia, que resultan necesarios ser abordados mediante su
explicación. 
A través de la perspectiva pragmática, filosofía que considera al
hombre un ser práctico, persona que no profundiza a la hora de
reclamar o de exponer ideas, el autor abarca "qué consecuencias
prácticas y concretas se siguen en la vida civil contemporánea de la
preferencia por el discurso de los derechos humanos sobre el discurso
de la ley natural".  Cuando reclaman derechos tales como el aborto,
eutanasia, el autor resalta que para los reclamantes no son cuestiones
que deben argumentarse, sino reivindicaciones que deben ser atendidas.
Bajo la perspectiva semántica, "significa dirigir nuestra atención
hacia el nexo entre el modo en el que el lenguaje es empleado cuando
se defienden los derechos y cuando se defiende o se rechaza la ley
natural". Lamentablemente vemos como en la sociedad actual, ha dado un
giro el significado real del adjetivo natural, hasta llevarlo al
significado de "humano". Esto trae como consecuencia que las
posiciones a defender ante los derechos humanos, se escondan y se
vistan con decoraciones positivas que opacan el posible análisis ante
tal asunto. 
Por último, McKeever utiliza la visión normativa para explicar aun más
el propósito del artículo, pero a diferencia de las otras
perspectivas, esta hace alusión a la justificación de de reglas que
buscan la promoción de la vida buena de los individuos.  Por esto,
considera el discurso de la ley natural especulativo y analítico,
mientras al que aboga por los derechos humanos, desde esta perspectiva
se considera proclamatorio. Lo más importante que se logra evidenciar
en relación al relativismo moral mediante la visión normativa, es el
hecho de que bajo esta perspectiva los juicios que se alegan
relacionados a los derechos humanos, se hacen sin apelación alguna a
cualquier criterio que no sea el derecho alegado por sí mismo. 
Sin lugar a dudas, el autor de este artículo cubrió el tema realizando
un análisis amplio acerca de la paradoja entre el discurso del derecho
humano y el de la ley natural. Al utilizar las tres perspectivas antes
mencionadas para la explicación de su objetivo, abarcó diversas áreas
que facilitan la comprensión acerca de la paradoja y el relativismo
moral que el autor nos quiere llevar. Tiene un sentido lógico sus
planteamientos y claro está, con las normas de la iglesia. Sin
embargo, encuentro que hubiese abarcado un poco más en el aspecto
histórico, aunque estoy consciente de que entonces abarcaría demasiado
material.   Sí encuentro que se hubiese basado un poco en aspectos y
evidencias religiosa ya que solo hace remota mención de las sagradas
escrituras. 
A pesar de las debilidades del artículo, el autor, mediante su
abarcador análisis, logró que comprendiera bastante su estudio.  Sin
embargo, hay puntos con los que no estoy totalmente de acuerdo, aunque
reconozco que pudiera deberse a una tergiversación en cuanto a la
comprensión del análisis que el autor quiso llevar. Al McKeever cita
una definición dada al relativismo ético, en la cual cuestiona la
posición del relativista cuando este afirma que no hay estándares
morales universales. Entonces, al yo leer esto, aparece en mi mente el
tema del adulterio a nivel universal. 
Si seguimos la línea de interpretación del autor, la moral debe ser
mundialmente aplicada y debe ser la base de las leyes que rigen un
país. Pero, ¿qué sucede con algunas tribus africanas en donde entre
los africanos no existía el adulterio como tal por lo que las mujeres
podían tener contactos sexuales con hombres que trabajaran para el
marido o que le hayan hecho regalos? ¿Qué ha pasado con la moral en la
tribu africana Zulúes, en donde se admite que los guerreros en edad de
merecer, mantengan relaciones con cualquier muchacha evitando en lo
posible la procreación? Estos ejemplos me hacen concluir un poco
distinto al autor, ya que ante mi parecer, las conductas llevadas a
cabo por las tribus africanas versus la conducta sexual occidental,
puede ser vista desde un punto de vista de relativismo moral. ¿Se
podrá aplicar la ley de Dios relacionada al adulterio a ambas culturas
en un mismo tiempo y espacio, que se relatan en Mateo 19:4 y en
Romanos 7:2?

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