Critique de “Dignidad en el morir,” Por Natividad Figueroa Feliciano

Titulo del artículo: “Dignidad en el morir”

Autor: F. Javier Elizari

Año: 2002

Titulo de la revista: Moralia

Volumen y número: 25

 

Relación entre el artículo y la Dignidad del Ser Humano:

        El artículo trata sobre la asociación que existe entre dignidad y morir el cual es un lenguaje que se hace cada vez mas común en nuestra sociedad. Con frecuencia,  la dignidad se relaciona con pruebas que les toca a una persona sufrir y el valor que se demuestra para aceptar estas situaciones desagradables. De igual modo se asocia con el pudor y discreción cuando se ha tenido que vivir circunstancias de tristeza, cuando no se importuna a los demás y se prefiere llevar a solas el peso de toda desgracia y de esta manera no hacer recaer a los demás nuestro infortunio. Ser recatados y no exteriorizar sentimientos o frustraciones ni rebeliones. Sobre este sentido se puede ver como un deseo de los familiares de que al morir, el entorno de ese enfermo sea presentado en una forma digna la imagen de la persona en esa fase final de la vida.

 

Fuentes Principales:

        Entre las fuentes bibliográficas que utiliza el autor se pueden mencionar las obras de Kant, en el Renacimiento, otro filosofo utilizado son las obras de Aristóteles. También menciona el autor, las sagradas escrituras desde su perspectiva religiosa donde presenta al hombre como un ser creado por Dios a su imagen y semejanza. De esta forma queda confirmada y realzada la dignidad que al hombre le corresponde por su naturaleza. La dignidad humana ha tenido un eco importante en el derecho de la sociedad, en el Magisterio de Papas y Obispos y en la Teología Católica .Otros que han dejado su firma en escritos sobre dignidad son J. Holshof,  León XIII, Pío XII, Juan XXIII, el Concilio Vaticano II, y el Catecismo de la Iglesia Católica de Juan Pablo II. También en las leyes y en la jurisprudencia recurre el concepto de la dignidad humana.

 

 

Marco de referencia:

              El marco de referencia que utiliza el autor para justificar su articulo se basa en una diversidad de textos en los que figuran,  un folleto del 1970 editado por la Asociación Ingles a favor de la eutanasia. En el 1971, un juez de la Florida habla del derecho a vivir o morir dignamente. Testimonios pronunciados ante la comisión especial del Senado Federal sobre el envejecimiento y en textos de la Asociación de Médicos de Nueva York.

En programas radiales de la radio Vaticana se pronuncia en contra sobre quienes piden la eutanasia. La revista italiana de los Jesuitas también se hace eco del tema. Otros que se han pronunciado a favor de la eutanasia o morir dignamente son los escritos por un grupo de sabios de fama mundial titulado el Manifiesto, artículos  de P. Ramsey, el cual se opone a asociar dignidad y morir. En el año de 1975 aparece la primera carta de derechos de la persona muriente  donde se recoge el derecho a morir con paz y dignidad..

Además existen los documentos oficiales de la iglesia Católica, como son los de Roma, y los de los episcopados, Conferencias episcopal de Alemania en el  1978, “Muerte digna del hombre y Muerte cristiana. Otros escritos es el “Plan de Acción sobre la eutanasia y la asistencia a bien morir, otros escritos de obispos suizos en el 2002, “ La dignidad de la persona muriente”. Otros escritos de Roma, como la Declaración sobre la eutanasia’, procedente de la Congregación Vaticana,   “ Cuestiones éticas relativas a los enfermos graves y murientes del organismo del Vaticano “ Cor Unum”.  También dentro de las leyes y las Jurisprudencia se han creado leyes y propuestas para despenalizar la eutanasia. En algunos estados se han aprobados referéndum  “ Death with dignity, ” despenalizando el suicidio asistido. Fuera de Norte América también como en países como Holanda

 ( 1993 -2000) y en  Bélgica se han realizado legislación sobre este tema de eutanasia y del suicidio asistido y leyes que han estado vigente en el “ Northern Territory,”  estado de Australia, el cual despenalizo ambas practicas pero solo estuvo vigente por dos años.

 

Posición del autor:

        La posición del autor sobre este tema se podría interpretar que son de reservas aunque sin centrarse en la valoración del mismo. Expone el autor que hablar de muerte digna pudiera ser catalogada como un eslogan, el cual puede atraer la atención, puede seducir, pero que no necesariamente revele el significado real. Que al hablar de asociar muerte y dignidad, quizás podrían verse ambos como conceptos opuestos. Según el punto de vista del autor el concepto de muerte es siempre una indignidad, resulta opuesto pues hablar de muerte digna. Hablar sobre esto es puro mito para la mayoría de las personas, ya que el morir el ser humano  atraviesa  por  una serie de procesos destructivos  a la hora de la muerte y que es injustificable que se asocie la dignidad con la muerte. Expresa el autor que una expresión tan noble como es la dignidad sea empleada para que a veces no se perciba a través de este lenguaje una manipulación, para eliminar resistencia a la aceptación  moral y a la legalización de la eutanasia y del suicidio asistido. Explica el autor que la dignidad en el morir es un secreto personal de cada individuo, y si  esto es algo personal, entonces no se cumple con una finalidad fundamental en el lenguaje, el cual debe ser inteligible y transparente, y que sin embargo hay  otros que opinan que el morir digno carece de todo significado para el moribundo, Están también los que opinan que el morir digno es un deseo o una exigencia de los familiares y otros que opinan que la muerte digna es un derecho, una propiedad o un atributo individual que se debe reconocer y que ante tantas opiniones estamos entonces ante una encrucijada.

 

Resumen del artículo:

       Los planteamientos que hace el autor sobre   “ Dignidad en el morir”  apuntan a que muchas veces se utiliza en el lenguaje oral y escrito, pero casi nunca se ofrece un cuadro completo de lo que significa morir dignamente y que en la mayoría de los casos los significados mas habituales son en relación a la eutanasia y el encarnizamiento terapéutico. Según el autor,  definir lo que significa una muerte digna es muy difícil, ya que la dignidad humana siempre se modifica y se enriquece con el tiempo. En cada sociedad los individuos la modifican con criterios propios y esta puede apreciarse de manera diferente según el interés particular de cada individuo. Cada ser desea lograr metas mas altas en nombre de esta dignidad y dependiendo de cada ser humano los objetivos y fines pueden ser variados. Y que actualmente existen unos conceptos básicos en el mundo occidental tanto por los que están de acuerdo con la legitimidad moral y legal de la eutanasia y suicidio asistido como por lo que se oponen a tales practicas. .Pero según el sentir general, que algunos lo basan en la dignidad de la persona a la hora de morir se deben considerar unos aspectos importantes para todo ser humano.

 Entre estos aspectos importantes se pueden mencionar;  como no prolongar la vida artificialmente cuando este hecho carece de sentido, recurso de las terapias del dolor y tratamientos para los síntomas molestos. Alivio a los sufrimientos cuyos orígenes pueden ser variados, pero la colaboración de familiares, otras relaciones y psicólogos pueden contribuir a reducir estos sufrimientos. Acompañar a este paciente y propiciar un ambiente de amor, cariño, y ternura para que este no se sienta solo, abandonado ni infravalorado. Ayudar al paciente a que pueda asumir con mayor conciencia la dura realidad de este acto tan importante en la vida de cada ser.

Entre los puntos discutidos en el articulo en torno a la muerte digna se menciona si la eutanasia voluntaria y suicidio asistido caben o no como ingredientes de un morir con dignidad y que relación se puede establecer entre dignidad en el morir y autonomía o si la preocupación por la imagen personal tiene alguna repercusión en el modo de concebir la muerte digna.

Muchos son los que defienden la eutanasia y el suicidio asistido como posibilidades morales y legales en nombre de la dignidad de cada individuo. Mientras para otros pensar en tales practicas atenta contra esa dignidad y otros piensan que es mejor situar el significado de la autonomía en la totalidad de la persona, y en especial en el final de su vida. Según el autor la autonomía es un elemento importante en la dignidad de cada persona, y cuando se aproximan  los momentos finales en la vida de cada persona esta puede ejercerla en varias direcciones y poder decidir libremente  si desea o no prolongar su vida cuando ya esta carece de sentido.

 Uno de los puntos  que es motivo de debate es si  en nombre de la dignidad el ser humano  puede optar libremente por la eutanasia y el suicidio asistido, ya que existen sectores que en nombre de la moralidad y legalidad  aceptan estas  prácticas mientras que otros rechazan esos planteamientos. Actualmente la eutanasia y el suicidio asistido gana terreno en el pensamiento de la sociedad. Son muchos los documentos y testimonios a favor de estas prácticas pero también existe el pensamiento contrario,  y la iglesia Católica es la entidad religiosa que representa esta posición. Otras voces seculares como es el Comité Nacional Francés de Ética sobre este tema, mide la dignidad del hombre por el grado de su autonomía y conciencia, sin olvidar que  la dignidad del ser humano va unida a su misma humanidad.

También en la actualidad existen dudas y se cuestionan el papel de la autonomía para permitir la eutanasia y el suicidio asistido. Algunos plantean que la petición para estas practicas es mas bien buscar una salida buena a situaciones difíciles, y el deseo de controlar la propia vida y que la muerte antes mirada por la voluntad de Dios, se quiera convertir en un acto de libertad y de dominio y control humano, y que no es humanamente ético que en nombre de la autonomía se le prive a nadie de la vida o se le permita quitarla.  Y que tampoco  existe derecho en nombre de la libertad de autorizar a otros a quitarnos la vida. Si bien es  cierto explica el autor que al final de la vida surgen situaciones consideradas humanamente lamentables  y que esto ha contribuido ha que haya emergido el tema de la eutanasia  en nombre de la autonomía,  de la dignidad o en base al bien de la persona. Al finalizar su vida y con las enfermedades que acompañan esos años esa autonomía se va cerrando. Muchas veces la perdida total o parcial de las facultades mentales, la imposibilidad de movimientos físicos, perdida de motricidad corporal, incapacidad para auto alimentarse y para realizar necesidades intimas que antes pertenecían en el mundo adulto a lo privado pueda verse como una invasión a la intimidad provocando sentimientos de humillación y de indignidad en la persona.

Otro concepto que a veces se olvida es el de la dependencia como valor humano, elemento que pertenece a la esencia y a la dignidad del ser humano. La dependencia es un compañero necesario de la vida en todas sus facetas. En la etapa adulta se elige el tipo de dependencia que se desea aceptar pero hacia el final de la vida el hombre ha de someterse a las leyes de la edad y de las enfermedades. A medida que se acerca la muerte el ser humano se ve mas reducido a la dependencia, es por eso que la dignidad en esta etapa de la vida es poderse aceptar en la propia caducidad y en las limitaciones que acompañan estos años, pero no por eso en ningún momento el ser humano pierde su dignidad ni se reduce. Tampoco es valido que en nombre de la autonomía y autodeterminación o sea de disponer de uno mismo el hombre debe subordinarse a todo lo demás incluyendo la vida en si; porque no se debe olvidar que la dignidad no es solo voluntad o calidad de vida; dignidad también es la naturaleza que tienen los seres humanos de relacionarse, de amar y ser amados, de vivir en comunidad, de expresar esa relación con la fidelidad a la vida, tanto hacia lo que elegimos como hacia lo que nos han sido dados. Por eso al final de la vida posiblemente importe mas el afecto de familiares y amigos, porque estos contribuyen mas a la dignidad personal de los seres humanos y sobre todo si se esta enfermo. En esta etapa no se piensa tanto en la autonomía, la dignidad consiste en crear lazos afectivos y estrechos con el que se sufre, ser solidarios. Hacer sentir al paciente que son amados. Una de las preocupaciones que posiblemente ha dado margen a que el concepto de eutanasia o muerte digna sea tema de discusión es de por si,  el ofrecer una imagen personal digna. Lo que no era preocupación en el pasado hoy día se ha multiplicado. No se puede negar que al final de la vida o cuando el cuerpo padece una enfermedad el deterioro de la imagen física es impresionante. Los dolores y sufrimientos hacen poco agradable la imagen corporal   y esto afecta la figura física. Los comentarios que a veces escucha el paciente provocan en el  y en su  familiares miedos y sentimientos de vergüenza y humillación; no es de extrañar que deseen que se les recuerde  con una imagen bonita  ( digna) . También en esta sociedad se exige que al final de la vida no se exterioricen sentimientos de miedo, cólera, tristeza, ó rebeldía,  ya que se espera que la persona en nombre de la dignidad se comporte con lucidez, y coraje para aceptar esa situación y si la persona no  se comporta como el modelo esperado esto encaja mal en la figura  de dignidad que todos esperan. Entonces podríamos decir que el morir digno encaja mejor que es una preocupación mas de los que rodean al enfermo en esta fase final de la vida y no tanto por el enfermo en si, donde en esta etapa el rostro no existe para quien se acerca a la muerte. Al parecer el  interés por la figura digna preocupa mas a la sociedad ya que es la sociedad la que impone estos criterios y aquellos que no correspondan a ellos sufren una perdida en su dignidad. El enfermo entonces se encuentra sumido en la desolación porque a veces los que le rodean con gestos y miradas silenciosas o con palabras le imponen la imagen que esperan de él.  Si el paciente percibe compresión y amor renacerá en el  deseo y las ganas de vivir, si por el contrario percibe en los familiares miedos, incertidumbre en torno al recuerdo que este pueda dejar, entonces esto puede favorecer de algún modo el deseo de terminar su vida a través de la eutanasia o el suicidio asistido.

 

Fortalezas del artículo

En las fortalezas que presenta el articulo se encuentran por   si mismos, los conceptos de   dignidad, la autonomía, la auto determinación, la dependencia, y la solidaridad. Conceptos importantes  para ser analizados y darle el valor que se merecen en la vida de cada persona.

Son varios los puntos que pueden estar en desacuerdo con lo presentado en el artículo en relación a la eutanasia, el suicidio asistido y  morir digno.   Cada sector tiene su propia opinión y pueden  estar en encontraste con lo expuesto y las   creencias religiosas, con  lo que piensa la sociedad,  lo que opinan los diferentes sectores seculares y con  lo que han interpretado las leyes, la jurisprudencia y la facultad de la salud. Tampoco hay que olvidar que para aquellos que no desean pensar en este hecho estos conceptos no tienen acogida. Mucho seria lo que todavía hay que analizar e investigar antes de correr el riesgo de favorecer en nombre de la dignidad el camino para la eutanasia o suicidio asistido.

 

Debilidades del artículo:

En las debilidades del artículo podemos mencionar el no explicar con mayor claridad las referencias que hace a los documentos que se han publicado en relación a este tema tan trascendental en la vida de  cada persona como es el derecho a decidir sobre su vida. Se pretende abarcar demasiados conceptos, cuando este tema es prácticamente  nuevo y todavía se desconoce la profundidad de su alcance. Una pregunta que deberíamos hacernos  es, ¿ el presentar una imagen física presentable y bonita a la hora de morir realmente  puede ser determinante para aquellas personas que se encuentran en una fase terminal de su vida ?  Para una familia que ame a sus seres queridos el aspecto o figura física carece de importancia, porque lo que en realidad  tiene sentido es brindarle a ese ser todo el apoyo que sea necesario, asistirlo en esos momentos. Morir digno, figura física presentable, eutanasia,  autonomía en el momento de la muerte, suicidio asistido,  auto determinación para decidir si autorizo si me matan  o sigo vivo. Son muchos conceptos bastante abarcadores, por lo que cada uno por separado  es de por si un tema digno de estudio. El artículo presenta poca información para realizar un análisis completo a la hora de vincular el tema de la dignidad en el morir con el tema de la eutanasia, o del  suicidio asistido; ya que al parecer no existen estudios que sigan la historia de este lenguaje.

 

 

Opinión y conclusión:

Podemos concluir que el tema de la dignidad en el morir es de por si muy interesante. Hoy día la preocupación por la estética y buena apariencia física son criterios dominantes que nos impone la sociedad y aquel que no responde a ello sufre una pérdida en su dignidad.  Las personas gastan parte de su sueldo en comprar artículos de belleza, y en cirugías para reconstruir su cuerpo. No se puede negar que se le rinde culto a la belleza y a la apariencia física. En el articulo los conceptos que define el autor en nombre de la dignidad posiblemente responden al interés que puedan tener algunos en terminar  con una situación que puede ser denigrante y dolorosa y quizás para otros hasta humillante como es una enfermedad en la fase final. Pero por muy valido que puedan ser los análisis que estos nos puedan llevar, también existe una realidad más importante que tener una apariencia física presentable o digna a la hora de morir o a los estragos que ocasiona una enfermedad. Como bien presenta el autor en una reflexión”  la solidaridad es mucho mas importante que la autonomía”  en esos momentos de dolor e incertidumbre proyectarle a ese ser que vivió con nosotros y nos ofreció todo su tiempo, que fue parte de una convivencia, que es un ser creado por Dios como uno de nosotros, es importante expresarle que estamos con el, y eso  vale mas que todas las autonomías del mundo. Es amar a esa persona por lo que representa, es nuestro hermano porque es hermano de cristo y por lo tanto hijo de Dios. En esos momentos de dolor lo que menos importa es que se nos recuerde por un rostro bonito o una figura hermosa. Cuando nos abate el dolor y el sufrimiento lo que necesitamos es sentir que somos amados, que esa solidaridad es genuina, percibir que ese otro espíritu es uno con nosotros. Sentir que realmente somos valiosos para los demás por lo que somos y no por lo que tenemos.

 Acaso cristo al dar su vida por nosotros, no fue humillado, acaso su figura no fue mancillada, fue brutalmente desfigurado, despojado de sus vestiduras, despedazada su dignidad, destruido moralmente, enjuiciado injustamente. Pero hoy día no existe figura más gloriosa que ese cristo crucificado. Acaso la imagen  de cristo para el cristiano no es la imagen mas digna de cuantas puedan ser ejemplo de un morir digno y con dignidad. No es solo proyectar una imagen de aspecto de buen ver lo que hace digno a una persona. Es el valor de cómo vivió esa persona lo que hará que ese recuerdo sea digno y grato de cuantos lo conocieron y esa imagen vivirá por siempre en el corazón y solo se recordara lo bueno y hermoso de ese digno y valioso ser humano sin importar que aspecto se tiene a la hora de morir. La belleza es lo de menos cuando se ama con compromiso y devoción. 

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