PROTEGER JURIDICAMENTE EMIGRANTES Y MENORES DE EDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 8 NOV 2007 (VIS).-El arzobispo Manuel Monteiro de Castro, nuncio apostólico en España, intervino como delegado de la Santa en la 28 Conferencia de Ministros Europeos de Justicia, celebrada en Lanzarote (España), los días 25 y 26 de octubre.

 

  En su intervención, cuyo texto se ha publicado hoy, el arzobispo hizo énfasis en “las condiciones y modalidades de acceso a la justicia de las categorías de personas vulnerables, como los emigrantes y los jóvenes menores de edad”, solicitando que “sus derechos fueran protegidos y se prevengan o se eliminen las eventuales formas de discriminación” contra sus personas.

 

  “Somos conscientes de que los datos del continente europeo demuestran que estas personas, de una forma u otra, padecen formas de exclusión, de desigualdad de trato, tanto en el mundo del trabajo, como en el de la educación (…) o la asistencia sanitaria -prosiguió el nuncio-. Además, las explotaciones y abusos, también de índole sexual, que afectan a los menores de edad y a los emigrantes, sobre todo a las mujeres, plantean numerosas cuestiones de orden moral y jurídico”.

 

  “La delegación de la Santa Sede considera esas situaciones en patente contradicción con los valores fundamentales enraizados en la cultura europea, que inspiran el proceso de integración de los pueblos de Europa, corriendo así el peligro de transformar las reglas esenciales de la convivencia en una simple legalidad formal que, a menudo, no es verdaderamente funcional frente a las exigencias del orden social”.

 

  “Por lo que se refiere a la situación de los que piden asilo político y a los refugiados, hay que notar -observó el prelado- que generalmente el enfoque legal y de procedimiento se contenta con autorizar su entrada en el país sin preocuparse por conocer los motivos que llevan a esas personas a escapar de sus países de origen”.

 

  “Es por tanto necesario que, junto al compromiso humanitario, se promulguen normas y procedimientos que traduzcan en términos de justicia las formas de solidaridad propias de los europeos, reconociendo que toda persona, en razón de su dignidad y de los derechos que de ello se derivan, no puede ser objeto de actos discriminatorios”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: