Analysis Crítica – Zobeida Torres

Título: “Documentación: Dar la palabra a los que no la tienen: Las mujeres africanas se ponen en pie”

Autora: M. Bernadette Mbuy Beya

Año: abril 2003

Título de la Revista Profesional de Teología: Revista Internacional de Teología Concilium 300 El debate sobre la dignidad humana

Volumen y número:

 

Relación entre el artículo y dignidad del ser humano: Este artículo está basado sobre como las mujeres africanas que han sido víctimas de la violencia tanto física, psíquica, moral y religiosa como culturalmente pueden romper el silencio y ponerse en pie para ser libres, respetadas, y demostrar que son dignas e importantes tanto en la iglesia como en la sociedad en que viven. Estas mujeres al sufrir estos tipos de violencia les están también violando los derechos como mujer y como ser humano. Por tanto este artículo guarda relación con la dignidad del ser humano ya que está basado en el respeto del ser humano, velar porque se cumplan sus derechos y que no sufran ningún tipo de humillaciones. Además el artículo en su totalidad tiene como objetivo concienciar al lector sobre la importancia de apoderar a la mujer africana y del mundo entero. El hombre y la mujer son seres iguales con los mismos derechos y respeto. Según Gn 1, 27-28 citado en Mbuy (2003), Dios creó al hombre y a la mujer, y los hizo responsables de toda creación y del uno con respecto al otro. La lucha de las mujeres contra la violencia es un compromiso que también afecta a los hombres, pues ambos están llamados a combatir las estructuras que la favorecen.

 

Marco de referencia: El marco de referencia del autor es Católico liberal ya que la autora es miembro de la Asociación de Teólogas africanas la cual son pertenecientes y estudiosas de la iglesia católica quienes además apoyan y defienden a la mujer africana víctima de violaciones las cuales quieren que rompan el silencio y sean libres. Entiendo que es católico liberal ya que se puede apreciar la libertad de intelecto y religión y un balance natural entre pensamiento científico y místico. Asimismo una de las referencias de este artículo es Monseñor Thiandoum, obispo de Dakar, que señala que la mujer puede contar con la iglesia para defender sus derechos como ser humano y para promover su auténtico papel en la vida de la iglesia, política y económica, como también en cuanto a mujer y madre.

 

Fuentes principales: Las fuentes principales que utiliza la autora son varias, entre éstas las Sagradas Escrituras, conferencias, teólogos y experiencias de ésta en la asociación a la que pertenece.

 

Posición principal de la autora: La autora M. Bernadette Mbuy está trabajando por los derechos de las mujeres africanas. Según, la autora, las mujeres africanas han sido víctimas de la violencia y la discriminación de alguna manera tanto en las Iglesias como en la sociedad. Pues luchar por esto no es imposible y es tiempo de hacerlo. Esta autora desea despertar y apoderar a estas mujeres para que se pongan en pie de lucha y rompan el silencio exigiendo justicia y libertad. La autora expone que para lograr esto, la mujer tiene que utilizar la palabra de Dios en sus oraciones para obtener la fuerza y luchar contra ese mal. La mujer tiene que aceptarse como ser plenamente humano y como un ser querido y amado por Dios.

 

Resumen: Desde hace varios años las mujeres no han sido consideradas importantes ni para las Iglesias ni para la sociedad, especialmente las mujeres africanas las cuales han sido víctimas de la violencia y de discriminación. Las teólogas que viven en el tercer mundo se sienten responsables de tomar la palabra en nombre de todas ellas y quieren ayudarlas para que aprendan a ponerse en pie por ellas mismas.

 

En este artículo se aborda diferentes tipos de violencia contra la mujer. Existe la violencia física la cual se manifiesta en las lesiones, las violaciones, las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos prematuros, entre otros. Asimismo en este artículo se hace mención sobre otras formas de violencia bajo una misma categoría ya que están tan estrechamente relacionadas entre sí. Algunas de estas son las injurias y las palabras soeces, los tabúes y las prohibiciones, el incesto, infidelidad del marido, el acoso sexual y la sumisión ciega a la autoridad establecida (cultural y religiosa).

 

Mediante el trabajo desarrollado por la Asociación de Teólogas Africanas han podido conocer que las mujeres africanas expresan sus angustias y sus esperanzas hacia un mundo que camina poco a poco hacia la denuncia de todas las discriminaciones de las que son víctimas y hacia el reconocimiento de sus derechos como seres humanos.

 

Además el hecho de que la justicia se haga a cargo de las violaciones es una prueba suficiente de que las mujeres están dispuestas a denunciar su situación y a reclamar el derecho a que les haga justicia.

 

Por otra parte, le deben a la ONU la convicción de que no es posible ningún desarrollo humano sin contar con la mujer. Por ello ha creado dos organismos que están dedicados a atender los problemas de las mujeres de todo el mundo. Uno de estos es el UNIFEM (Fondo de Naciones Unidas para el desarrollo de las mujeres) y la otra institución es el INSTRAW (Instituto de investigación y formación para la promoción de la mujer). Estos esfuerzos pueden ayudar a movilizar a las mujeres africanas con tal que estén dispuestas a unirse para conseguir su propia liberación.

 

La Asociación de Teólogos africanas están trabajando por conseguir una percepción totalmente nueva de la mujer en el seno de la sociedad. Esta nueva percepción implica un cambio de mentalidad que debe realizarse en primer lugar dentro de la misma mujer. Tiene que aceptarse como un ser diferente que es querido y amado por Dios. Debe aprender que este mundo ha sido creado para ella y que tiene derecho a disfrutarlo en plenitud.

 

Finalmente, la autora indica que para quienes somos mujeres cristianas, la Palabra de Dios acogida en la oración es el fundamento por excelencia de la no violencia activa.

 

En conclusión, la mujer africana debería confiar en las instituciones internacionales que defienden sus derechos y comprometerse, por tanto, en la mejora de las condiciones de vida de sus hijos. Sólo podrá educarlos en la no violencia si previamente ella se ha pacificado a sí misma. Su fe en Cristo le dará fuerza y paz en la medida en que esté abierta a la acción del Espíritu Santo en su propia vida y en la vida del mundo.

 

Fortalezas del artículo: Las fortalezas del artículo son plasmados en las referencias que la autora utilizó para el mismo. Todas las referencias fueron acertadas y fueron fundamentos que defendía totalmente al tema tratado en el artículo favoreciendo a la mujer, especialmente a la mujer africana. No cabe duda que la autora tuvo buena elección de referencias como fueron las sagradas escrituras, experiencias tanto de ellas como de otras personas, obispos entre otras.

 

Debilidades del artículo: Sin embargo, considero como debilidad el hecho de no utilizar estadísticas e investigaciones científicas, las cuales reflejen y justifiquen un cuadro marcado de los tipos de violencia a las cuales son sometidas estas mujeres.

 

La autora logró convencerme de su tesis porque lamentablemente las mujeres están sufriendo violaciones y discrimen, especialmente las mujeres africanas lo cual es una cruda realidad. Interesantemente, esta autora hace mención de una serie de tipo de violaciones a nivel emocional y físico que antes no había escuchado en conferencias sobre violencia hacia la mujer. Además considero que la autora tiene mucho valor de atreverse a denunciar los atropellos hacia la mujer tanto en la sociedad como en la iglesia; por lo cual es digna de admiración. Es triste ver que en la actualidad exista este tipo de situación.

 

Ciertamente estoy de acuerdo con la autora que estas mujeres deben romper el silencio, deben darse cuenta que son seres humanos, que tienen los mismos derechos que los hombres y a tener una vida digna y justa. Además que son seres queridas y amadas por Dios las cuales son importantes para la sociedad en que viven. Si ellas conocen y meditan sobre la palabra de Dios puede tener fuerzas para luchar contra el mal que caen sobre ellas logrando la libertad a nivel espiritual como en todo su entorno. Debo señalar que estoy totalmente de acuerdo con la autora cuando ésta hace mención que la mujer africana debe afrontar todos los sectores de su vida, desde las tradiciones hasta el anuncio del evangelio de Jesucristo. Realmente, no es fácil luchar en un universo sociocultural, el cual sigue atentando, chocando contra la personalidad. Asimismo estoy de acuerdo con lo que Mbuy (2003) sostiene que para quienes somos mujeres cristianas, la palabra de Dios acogida en la oración es el fundamento por excelencia de la no violencia activa.

Zobeida Torres

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