La política en la doctrina social de la Iglesia

Julio 5, 2008 by neilmcq

Por el profesor de sociología Pedro Morandé

CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 5 julio 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la relación que pronunció el profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica de Santiago de Chile, Pedro Morandé Court, en el seminario internacional “La política, forma exigente de caridad”, convocado en Roma por el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz.

La política en la doctrina social de la Iglesia

Introducción

El tema asignado a esta exposición está magistralmente recogido y resumido en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), tanto en la sección que explica los principios generales de la enseñanza social, cuanto en el capítulo destinado al análisis de la comunidad política. En la imposibilidad de abordar en breves minutos el conjunto de todos sus elementos, quisiera llamar la atención solamente sobre algunos aspectos que parecen especialmente relevantes de esta enseñanza en el contexto del proceso de globalización en curso, a saber, el papel de la sociedad civil y del Estado, la relación entre el orden jurídico y el orden político y la influencia creciente de los medios de comunicación de masas en la constitución del espacio público.

Pero antes de referirme a ellos quisiera señalar, a modo introductorio, que la política está al servicio del bien común de la sociedad, es decir, debe ayudar a garantizar “el conjunto de las condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección” (GS n.26). La Iglesia enseña que el ser humano es por su propia naturaleza un ser social, cuya vocación es participar de la comunión con Dios y en Dios, que se ha revelado intrínsecamente como una comunión de personas, como también, participar de la comunión con los demás seres humanos que han sido llamados a idéntica vocación. Por ello, la perfección del ser humano no representa solamente un bien individual, del cual cada persona es responsable, sino también un bien para todas las comunidades en que él participa, las cuales se hacen así co-responsables del bien compartido. El bien común de las personas, de las sociedades intermedias y de la sociedad en su conjunto tiene así tanto una dimensión transitiva como una intransitiva. Por la primera, procura garantizar el bien personal de cada uno de los seres humanos ayudándoles a su perfección. Por la segunda, valora en sí misma esta sociabilidad que hace posible a los seres humanos vivir en la verdad y en la caridad, es decir, en comunión.

Por ello, al cuidado y responsabilidad colectiva sobre el bien común le ha llamado también el magisterio “justicia social”, en el doble sentido de dar a cada uno lo que le es debido en justicia, como también, velar para que el vínculo de sociabilidad entre las personas sea en sí mismo justo y digno de ellas. El bien común no es, en consecuencia, un producto o agregación de valor, una suerte de sumatoria de bienes privados, o de bienes públicos de “interés general”, sino un bien que sólo existe en cuanto compartido y que no puede ser apropiado o distribuido privadamente sin que en ese mismo acto se destruya. Así puede entenderse la enseña del Papa Benedicto XVI cuando afirma que “el orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea principal de la política”. Y agrega: “La justicia es el objeto y, por tanto, también la medida intrínseca de toda política. La política es más que una simple técnica para determinar los ordenamientos públicos: su origen y su meta están precisamente en la justicia, y ésta es de naturaleza ética” (DCE n.28 a).

Una visión de este tipo hace inmediatamente comprensible también otros dos principios tradicionales de la DSI: la solidaridad y la subsidiariedad. Dice el Compendio de la DSI que “la solidaridad confiere particular relieve a la intrínseca sociabilidad de la persona humana, a la igualdad de todos en dignidad y derechos, al camino común de los hombres y de los pueblos hacia una unidad cada vez más convencida” (n. 192). Y más adelante agrega: “El término solidaridad expresa en síntesis la exigencia de reconocer en el conjunto de los vínculos que unen a los hombres y a los grupos sociales entre sí, el espacio ofrecido a la libertad humana para ocuparse del crecimiento común, compartido por todos” (n. 194). Un orden justo sólo puede ser solidario en los términos antes descritos.

Pero por otra parte, este espacio social ofrecido a la libertad humana no puede desconocer que cada persona humana es una unidad sustancial, un fin en sí misma, y que participa de la sociedad de diversos modos y a través de distintas asociaciones, algunas de las cuales pueden ser circunstanciales u orientadas al logro de un propósito específico, como las sociedades comerciales, por ejemplo, pero otras, sin embargo, ser portadoras del bien compartido de una sociabilidad intrínsecamente justa, como el matrimonio, la familia, la escuela o la comunidad religiosa, por ejemplo, que exigen ser reconocidas en su naturaleza y autonomía, con la autoridad necesaria para gobernar su propio destino y decidir sobre aquello que le conviene. Este reconocimiento es la esencia del principio de subsidiariedad, que pide respetar el protagonismo propio de la libertad de las personas y de las asociaciones en que ellas se han involucrado de tal manera que, su pertenencia a ellas, pone en juego la vocación a la comunión en algunos de sus aspectos esenciales. La tarea fundamental de la justicia social, a este respecto, es armonizar la vida y la acción de estos diversos tipos de grupos en que las personas se involucran, sabiendo distinguir entre aquellos cuyos bienes son de apropiación privada de aquellos que representan un bien en sí mismo y que sólo puede existir por la sociabilidad compartida. Como bien precisa la frase ya citada del Papa, el orden justo que compete a la actividad política no sólo se refiere al Estado, sino también a la sociedad misma.

Pues bien, con estas breves precisiones introductorias paso a referirme a los tres temas mencionados al inicio.

Sociedad civil y Estado

Suele entenderse la política en la actualidad como aquella actividad que compete a los órganos del Estado, particularmente al poder constituyente y legislativo, por una parte, y a los órganos de gobierno, por otra. Como en el contexto de sociedades democráticas o en vías de democratización tales órganos contemplan la elección popular de sus integrantes, la preocupación política se extiende a los partidos políticos y a los sistemas electorales en que ellos están involucrados, al financiamiento de las campañas y a la libertad de prensa y de expresión que dan legitimidad al conjunto del procedimiento. Dado que el elector es individual y las decisiones políticas son vinculantes para todos, se suele conceptualizar la vida política como la relación entre el individuo y el Estado, como si entre ambos no existiese ninguna mediación intermedia, distinta a la que representan los propios partidos políticos como formas de canalización de las preferencias de la población hacia los diferentes candidatos en competencia. Por razones que no es del caso analizar aquí, los grupos que forman la sociedad civil no son considerados actores políticos importantes y se los sitúa antes en la esfera privada que en la pública.

Esta preponderancia de una visión simultáneamente estatista e individualista sobre la política surge de la idea de que la soberanía, aunque reside genéricamente en la nación o, si el concepto se considera ya obsoleto, en los electores, se transfiere a los órganos del Estado de tal suerte que, una vez elegidos los titulares de las diversas funciones, ellos ejercen una suerte de monopolio del poder sobre el espacio público, con los contrabalances y equilibrios que las constituciones disponen y, desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, con respeto y sujeción a los derechos personales reconocidos por el ordenamiento jurídico. Sin embargo, podría afirmarse que fue justamente contra esta concepción de la soberanía que surgió la Doctrina Social de la Iglesia. Como sostiene brillantemente Russel Hittinger, ella no nace tanto de la compasión que despertó la situación de los trabajadores como resultado de la industrialización y del conflicto correspondiente entre capital y trabajo, sino más bien de la necesidad de la Iglesia de defender sus asociaciones y, particularmente, sus escuelas, de la pretensión del Estado de ser la única persona jurídica de derecho público, considerando a todas las personas naturales y demás personas jurídicas como súbditos. La consecuencia de esta interpretación, como él mismo señala, sería que todos los grupos de personas que forman parte de la sociedad civil, no podrían aspirar a otro status jurídico que el resultante de contratos entre individuos privados, a menos que el propio Estado les “conceda” un status jurídico distinto. Aunque tal concepción tiene un origen preciso en la Revolución Francesa, se extendió a varios otros países y sus ecos llegan realmente hasta nuestros días si se observa la discusión pública en varios países o la interpretación jurídica del principio de subsidiariedad en varios Estados.

Ejemplos emblemáticos de ello son la legislación y la política respecto al matrimonio y a la familia, los que son considerados crecientemente como una mera realidad de hecho o como una asociación contractual entre privados, como también la consideración de la escuela como un mero prestador de servicios educacionales que pueden recibir subvención del Estado cuando se considera que es demasiado gravoso que éste los preste por sí mismo y prefiere externalizarlos, pero se guarda el derecho de definir el curriculum escolar nacional, de realizar las pruebas relativas al rendimiento escolar o de exigir una acreditación externa a los establecimientos educacionales. La tendencia de la sociedad actual a organizar todas sus actividades en sistemas funcionales orientados a la obtención de resultados y evaluados por su productividad y rendimiento tiende a desconocer la realidad de las sociedades y grupos humanos intermedios, especialmente, el aporte que ellos realizan al bien común con su propia sociabilidad.

Juan Pablo II acuñó la expresión “subjetividad de la sociedad” (CA n.13) para definir la contribución que hacen los grupos de personas y asociaciones intermedias al bien común de la sociedad y al desarrollo de su cultura. Con ello pareciera que quería indicar que la referencia indispensable que la sociedad debe prestar a la dignidad de la persona humana no sólo se expresa en términos individuales, sino también en la experiencia de sociabilidad comunional que realiza la vocación de los seres humanos a ser personas, comenzando ciertamente por las familias. También habló de la necesidad de desarrollar una auténtica “ecología humana” o “ecología social” (CA n.3 8) para preservar la dignidad y la calidad de la vida de la sociedad en el contexto de la solidaridad intergeneracional que da sustentabilidad al desarrollo social en el mediano y largo plazo. Es decir, se trata de aspectos esenciales de la responsabilidad política para la construcción de un orden justo y que atañen no sólo a los actores políticos propiamente tales, sino que a la sociedad en su conjunto.

El actual proceso de globalización, que ha puesto de manifiesto que los vínculos sociales trascienden las fronteras jurisdiccionales de los Estados, ha contribuido también a mostrar la importancia creciente de la sociedad civil y de sus organizaciones en la búsqueda del bien común y de la paz social. Aunque el nombre con que se les designa actualmente, “tercer sector”, para diferenciarlas del sector público y del sector privado, no parece el más afortunado, puesto que nada dice del valor moral que representa su propia experiencia de sociabilidad, existe, sin embargo, la conciencia de que estas organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro tienen un lugar insustituible en la gobernabilidad de la sociedad y en la más justa distribución de los bienes y de las oportunidades para el desarrollo de los diferentes sectores sociales. Y aunque ellas mismas operan con gran eficiencia, su renuncia al lucro y la incorporación del trabajo voluntario no remunerado recuerdan a la sociedad que la eficiencia no puede constituirse en el valor supremo de la vida social, sino que debe subordinarse al valor más alto de la dignidad humana y del orden justo que ella reclama. El gran desafío de la política pareciera ser, a este respecto, que deje de ser autorreferente en cuanto a la conquista y mantención del poder político para ponerse al servicio de las personas y de aquellas asociaciones que contribuyen a su perfección.

Orden jurídico y orden político

Dice el Compendio de la DSI: “Considerar a la persona humana como fundamento y fin de la comunidad política significa trabajar, ante todo, por el reconocimiento y el respeto de su dignidad mediante la tutela y la promoción de los derechos fundamentales e inalienables del hombre”. Y citando a Juan XXIII agrega: “En la época actual se considera que el bien común consiste principalmente en la defensa de los derechos y deberes de la persona humana” (n.388). Los derechos y deberes de las personas e instituciones encuentran su expresión más transparente en el orden jurídico. Por ello, la DSI ha considerado tradicionalmente el orden jurídico y el orden político como inseparables, aunque ha reconocido también que el orden jurídico por sí mismo no es suficiente para producir una convivencia humana digna y pacífica, si no existe simultáneamente y como fundamento la amistad civil y, en último término, la caridad fraterna.

No obstante que la mayor parte de los Estados, después de la trágica experiencia de la segunda guerra mundial y del holocausto, han incorporado los derechos humanos a sus fundamentos constitucionales es posible observar en la actualidad un cierto distanciamiento fáctico entre el orden jurídico y el sistema político en variadas direcciones. Por una parte, se da la tendencia a referir todo el ordenamiento jurídico a la ley positiva, con prescindencia de cualquier referencia a la ley moral natural o a un principio trascendente respecto de la voluntad legislativa. Con ello, se subordina de hecho el orden jurídico al sustento político de las mayorías que gobiernan. Por otra, se da también con frecuencia el hecho de que los propios agentes del Estado, bajo el pretexto de amenazas excepcionales a la seguridad, actúan al margen de la ley y violando sus preceptos, amparados en una impunidad de hecho. Finalmente, la desregulación jurídica o su insuficiencia frente al vertiginoso desarrollo de la técnica, de la ciencia, de las comunicaciones y, en general, de la eficiente operación de los restantes subsistemas funcionales de la sociedad está produciendo el fenómeno de que importantes actividades de la vida social encuentren mecanismos de regulación eficaces al margen de la ley, cuya consecuencia no es sólo la desprotección frente a los derechos básicos de las personas, sino también el desprestigio y la deslegitimación del orden jurídico como tal. No son pocos los países entre los cuales el prestigio institucional de los tres poderes del Estado se ubica entre los más bajos del ranking de instituciones y, de entre ellos, el poder judicial es el más deteriorado, bajo sospechas de arbitrariedad y corrupción.

Baste recordar la necesidad que sintió Juan Pablo II de escribir su encíclica Evangelium vitae condenando el aborto y la eutanasia, pero recordando, al mismo tiempo, que la comunidad política tiene el deber de dictar leyes justas, respetando los valores morales que derivan de la verdad misma del ser humano, de la ley moral natural y objetiva, que es punto de referencia normativo para la ley civil. Siguiendo a Santo Tomás de Aquino recordaba que una ley injusta es inicua y deja de ser ley para transformarse en un acto de violencia (EV n.72). El Papa Benedicto XVI ha recordado en repetidas ocasiones que cuando se pone a Dios entre paréntesis o se vive y actúa como si no existiese, se deforma trágicamente el sentido de la realidad y se abandona el fundamento de la moral. Por ello, afirma que “la razón ha de purificarse constantemente, porque su ceguera ética, que deriva de la preponderancia del interés y del poder que la deslumbran, es un peligro que nunca se puede descartar totalmente”. Y agrega enseguida que la doctrina social católica “desea simplemente contribuir a la purificación de la razón y aportar su propia ayuda para que lo que es justo, aquí y ahora, pueda ser reconocido y después puesto también en práctica” (DCE n.28 a).

Esta ceguera ética de la razón no es ciertamente un problema exclusivo de la política. También la encontramos en la economía, en la ciencia y en tantas otras actividades. Sin embargo, en la política esta ceguera se vuelve paradigmática, puesto que comete injusticia en nombre del orden justo, poniendo la arbitrariedad y la violencia como fundamentos de la convivencia social. La amistad cívica requiere para poder florecer de la confiabilidad en las personas y en las instituciones, y la autoridad política más que cualquier otra autoridad social puede ayudar a cimentarla como a destruirla. Tal vez en esto radique hoy la más importante contribución que la política hace a la sociedad en su conjunto: darle la credibilidad y transparencia necesarias para que la confianza sea un recurso preferible a la violencia.

Política y medios de comunicación

La revolución electrónica de las comunicaciones ha permitido que los medios masivos de comunicación transformen muy sustancialmente el espacio público de la vida social. Penetrando hasta la intimidad de los hogares, los medios han logrado familiarizar a las personas y las familias con los asuntos que atañen a toda la sociedad y se han hecho, a su vez, portadores de las necesidades sociales hacia las autoridades políticas. El eficiente funcionamiento de la democracia actual sería impensable sin la información transmitida por los medios, especialmente, el desarrollo de una permanente fiscalización ciudadana de los actos de gobernantes y legisladores. Parte importante de la actividad política se realiza, en consecuencia, a través de los medios y en los medios, complementando y reforzando, en ocasiones, la acción de las instituciones políticas, pero también, a veces, anticipándola y hasta sustituyéndola, contribuyendo con ello a una cierta desinstitucionalización de la actividad social, en general, y de la política, en particular, entre otras razones, por el hecho de que las instituciones no son capaces de trabajar al ritmo impuesto por una comunicación “en tiempo real”.

Desde el Concilio Vaticano II, el magisterio de la Iglesia ha acompañado con gran aprecio el desarrollo de los medios de comunicación electrónica y también ha hecho uso de ellos para llevar la voz de los pontífices hasta los confines del mundo. Pero ha manifestado también la necesidad de un discernimiento y juicio evangélico sobre los contenidos que se transmiten y sobre su efecto sobre la formación de las conciencias y las relaciones humanas que fomentan o inhiben. Como ha dicho recientemente el Papa en un congreso de universitarios católicos dedicados a la formación de comunicadores, “es evidente que en el centro de cualquier reflexión seria sobre la naturaleza y la finalidad de las comunicaciones humanas debe estar un compromiso con las cuestiones relativas a la verdad. Un comunicador puede intentar informar, educar, entretener, convencer, consolar, pero el valor final de cualquier comunicación reside en su veracidad”. Pero advertía enseguida que la “pasión por la verdad, que también puede servirse de cierto escepticismo metodológico, especialmente en cuestiones de interés público, no debe distorsionarse ni convertirse en un cinismo relativista según el cual se rechace o ignore habitualmente cualquier apelación a la verdad y a la belleza”.

Tengo la impresión que esta advertencia del Papa se aplica de manera especial a los políticos quienes de hecho deben valerse habitualmente de ese “cierto escepticismo metodológico” en sus actos de fiscalización y control de la autoridad política, como también cuando reciben peticiones interesadas de grupos de persuasión y de presión profesionales. Pero también tienen la tentación de valerse de esta metodología y transformarla en un cierto cinismo relativista de cara a los medios de comunicación con el propósito de cautivar audiencias, familiarizarlas con su imagen y acrecentar el caudal de votos. A ello les ayuda la alta credibilidad de que gozan los medios de información entre la población y la actitud de las audiencias que buscan entretención a costa de los foros y de las discusiones acerca de los problemas de las personas, sin que importe, muchas veces, ni la artificialidad de los problemas, ni la veracidad de las imputaciones si ellas ayudan a decidir quienes son ganadores y perdedores. El simulacro y la impostura, el escándalo y hasta las extravagancias pueden tener también su rédito si ayudan a llamar la atención de los espectadores y a posicionar una figura pública. Aunque se pueda decir, en cierto sentido, que tal problema ha acompañado siempre la vida política de las naciones, los medios lo han potenciado y masificado a niveles antes desconocidos, pues el espacio público ha invadido también la privacidad de los hogares.

Otro efecto de los medios de comunicación sobre la vida social y política es la acentuación del corto plazo y del presente en perjuicio del mediano y largo plazo. No se trata ciertamente de un efecto intencionalmente provocado, sino que es consecuencia de la tecnología misma de comunicación en “tiempo real”. Las noticias tienen un tiempo de vigencia cada vez más corto y se olvidan con rapidez, aunque perduren en el registro. Como son efímeras, valoran también lo efímero, el instante. La actividad política, crecientemente dependiente de los medios masivos de comunicación, ha debido adaptarse progresivamente a este mismo criterio de temporalidad. Pero ello ha colaborado a despojar a la actividad política de su dimensión cultural, puesto que esta última apela a la formación de tradiciones y a su transmisión intergeneracional. Pone también en riesgo la realización de los valores de la verdad, la libertad y la justicia que son los valores esenciales que la doctrina social de la Iglesia propone para la vida social, puesto que ellos necesitan tiempo para ser comprendidos en profundidad, paciencia y perseverancia para encarnarse y socializarse. La sobrevaloración del instante favorece su sustitución por sucedáneos y distractores, pudiendo llegar a deformar gravemente la conciencia moral de las naciones.

Pues bien, por las razones antes expuestas parece indispensable ampliar la visión sobre la política más allá de los límites estrechos que usualmente le ponen los partidos políticos y los procesos electorales. Desde la doctrina social de la Iglesia podemos entender la política como toda la actividad humana que procura reconocer y realizar el bien común de la sociedad, de construir un orden justo, de dar un testimonio de esperanza. Ningún ámbito de la vida social se sustrae a esta dimensión política, sino que ella los cruza todos transversalmente: la familia, la cultura, la educación, la ciencia, los medios de comunicación y ciertamente también, los ámbitos específicos del gobierno, de la legislación y de la judicatura. Desde la dignidad de cada persona humana, la actividad política hay que entenderla en su proyección moral y cultural antes que en su dimensión tecnológica. Cuando la tecnología deja de tener raíces profundas en la cultura, se transforma en una tecnocracia ciega a las necesidades humanas. Por ello, el Papa Benedicto XVI nos advierte que “El recto estado de las cosas humanas, el bienestar moral del mundo, nunca puede garantizarse solamente a través de estructuras, por muy válidas que éstas sean. Dichas estructuras no sólo son importantes, sino necesarias; sin embargo, no pueden ni deben dejar al margen la libertad del hombre. Incluso las mejores estructuras funcionan únicamente cuando en una comunidad existen unas convicciones vivas capaces de motivar a los hombres para una adhesión libre al ordenamiento comunitario. La libertad necesita una convicción; una convicción no existe por sí misma, sino que ha de ser conquistada comunitariamente siempre de nuevo”. Y agrega: “Quien promete el mundo mejor que duraría irrevocablemente para siempre, hace una falsa promesa, pues ignora la libertad humana. La libertad debe ser conquistada para el bien una y otra vez” (Ss n.24).

Esta es, según me parece, la exigente forma de la caridad a cuyo servicio está la política. La doctrina social de la Iglesia ilumina con la luz de la revelación y de la fe el significado de la vida política como la opción de la libertad por el bien de la comunidad, por el bien común. Pero esta doctrina sería letra muerta si no tuviera testigos creíbles que la encarnaran en cada una de las diversas y complejas realidades sociales que constituyen a la sociedad globalizada que está emergiendo. La doctrina surge de la misma experiencia de la Iglesia, de sus comunidades cristianas. El crédito o descrédito de la doctrina social depende, en consecuencia, de la vitalidad, coherencia y creatividad de estas comunidades, de su apertura al Espíritu Santo como espíritu de la verdad y de la libertad. Asombra, por una parte, ver el crecimiento del voluntariado entre los cristianos en las múltiples iniciativas caritativas en medio de la sociedad civil. Se echa de menos, en cambio, una presencia cristiana más incisiva en el espacio público, en los areópagos del pensamiento y de las comunicaciones sociales, en la formación de la opinión pública, en la educación de las nuevas generaciones en el “ethos” cristiano.

El magisterio social de la Iglesia tiene como columna vertebral la prioridad de las personas y su vocación a la santidad. Pero enseña también que cada persona es un ser-en-relación, nacido para la comunión en la verdad y en la caridad. Necesita, por tanto, de la fortaleza de las familias y de las comunidades de personas donde se aprende qué significa amar y ser amado. Este primer círculo del tejido social se amplía ahora considerablemente, por medio de la comunicación, a la división internacional del trabajo, a la vida política del Estado, a las relaciones internacionales, a la diversidad de culturas y a la necesidad de una convivencia pacífica de los pueblos entre sí y de éstos con la naturaleza. El servicio de la política se despliega en cada uno de estos niveles, pero es necesario que los distinga y que reconozca a cada uno de ellos su status ontológico y su jerarquía para que sea posible la construcción de un orden justo al servicio de la vocación humana.
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Los obispos de Estados Unidos publican una guía contra la tortura

Julio 2, 2008 by neilmcq

Reafirman que esta práctica es inadmisible moralmente
WASHINGTON, miércoles, 2 julio 2008 (ZENIT.org).- La tortura es contraria al respeto de la persona y la dignidad humana. Esta es la idea de fondo de un estudio-guía publicado por la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB) que invita a reflexionar sobre las graves implicaciones morales del recurso a esta práctica. La guía ha sido preparada para poder ser usada en grupos de discusión y centros católicos.

La guía, que se puede descargar del sitio de la Conferencia Episcopal (http://www.usccb.org/sdwp/stoptorture/stoptorture_intro.shtml) fue presentada en días pasados en el marco del Mes de Sensibilización contra la Tortura, una iniciativa promovida por 190 organizaciones confesionales estadounidenses adheridas a la “Campaña Religiosa Nacional contra la Tortura”.

La guía es fruto de la colaboración de esta campaña con la Oficina de Justicia Internacional y Paz de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

“El objetivo –explicó Virginia Farris, consultora de la Comisión para la Justicia Internacional y la Paz de la USCCB- es estimular una reflexión más profundizada sobre esta delicada cuestión, que se ha vuelto de dramática actualidad también en los países democráticos, a la luz de las enseñanzas de la Iglesia”.

La guía consta de cuatro capítulos: el primero ilustra en grandes líneas el Magisterio de la Iglesia sobre la dignidad de la persona humana; el segundo entra el tema específico de la tortura y los motivos de la actual preocupación de la Iglesia, citando en especial las enseñanzas de Juan Pablo II y Benedicto XVI; el tercero, que parte de la invitación de Jesús a amar a los propios enemigos, aporta diversas citas de la Biblia y de la encíclica Deus Caritas Est. El último capítulo propone iniciativas concretas para sensibilizar a la opinión pública sobre la inadmisibilidad moral del recurso a la tortura.

El documento no realiza un examen sólo sobre las actuales políticas del Gobierno estadounidenses en materia de trato a los prisioneros acusados de terrorismo sino que denuncia también todas las formas de tortura y los interrogatorios denominados “enérgicos” practicados en más de 150 estados del mundo.

En la introducción al estudio-guía, se dice que los capítulos están diseñados para su uso en grupos de discusión y clases en centros católicos, así como por personas, familias y otros.

Afirma también que “la intención de este material es suscitar pensamiento y reflexión sobre la tortura como un asunto moral”.

Por su medio se podrán encontrar respuestas a preguntas como: ¿Qué ha dicho Benedicto XVI sobre el uso de la tortura en las prisiones? ¿Qué dice el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia sobre esto? ¿Han hablado los obispos de Estados Unidos sobre tortura?

Se encontrarán también reflexiones de numerosos obispos católicos, teólogos y otros comentaristas sobre la tortura y abuso hacia los prisioneros.

En el apéndice de esta guía de discusión, se puede encontrar el texto de una carta escrita en 2007 por el obispo Thomas G. Wenski, presidente de la Comisión de Justicia Internacional y Paz de la USCCB a los miembros del Senado. Este apéndice supone un valioso repaso general a las razones de la Iglesia para oponerse a la tortura.

“La entrada de los católicos –explica la introducción- en el debate público de los grandes temas que afronta su sociedad se debe a su esperanza de contribuir –a la luz de la fe- a resolver estos temas. Hay, en suma, la confianza de que la gente de fe pueda contribuir en modo altamente positivo a construir y transformar el mundo que le rodea”.

Contando con esto, la introducción afirma que hay dos convicciones que dan forma a esta guía de discusión. La primera: “que la tortura es un asunto moral, que debe ser comprendido y tratado por los cristianos”. La segunda: “que un clima de temor y desesperación dentro de la sociedad abre la puerta a la tortura y abuso de los prisioneros, pero que hay muchos cristianos que pueden ayudar a crear un nuevo clima dentro de la sociedad, un clima en el que el respeto por la dignidad humana esté a la orden del día”.

La introducción explica que, al preparar esta guía de discusión, aún reconociendo que vivimos tiempos duros, surgió la pregunta: “En estos tiempos de desafío, es todavía posible –incluso frente a graves amenazas- para un pueblo y una nación defender y conducirse de modo que demuestre fehacientemente respeto por la dignidad humana y poner en práctica el Evangelio?”.

Se puede obtener más información y recursos acerca de la postura de la Iglesia sobre la tortura en el sitio web de la USCCB: www.usccb.org/sdwp/international/libertyind.shtml.

Por Nieves San Martín

Critique de: ¨La Caridad, la Justicia, los Pueblos y las Naciones, por Yovanska M. Olivencia de Jesús

Mayo 17, 2008 by neilmcq

Título: “La caridad, la justicia, los pueblos y las naciones”

Autor: Juan J. Llach

Año: 2007

Título de la Revista: Criterio

Volumen y Número: Vol. VII #2328

Relación entre el Artículo y la Dignidad Humana: En el artículo que se estará analizando puede verse con claridad que el autor toca cuatro puntos esenciales e inherentes a la dignidad del hombre contemporáneo. En el mismo el autor presenta la postura del Papa Benedicto XVI, con respecto a la responsabilidad que tienen los líderes de los países poderosos económicamente para lograr que aquellos que aún son calificados como tercermundistas puedan evolucionar positivamente. Desde esta perspectiva se entiende que el artículo guarda relación con la dignidad humana, ya que aquel País que se desarrolla es aquél que tiene una comunidad de seres humanos que se sienten dichosos de ser parte de la construcción de una vida mejor y aquél que logra una mejor calidad de vida es aquél que siente que su dignidad está siendo respetada por sus pares.

Fuentes Principales: En el artículo que se está trabajando el autor utiliza como fuentes teológicas principales las encíclicas “Pacem in Terris” y “Deus Caritas est”. Además hace referencias a cartas y documentos realizados en su gran mayoría por el Papa Benedicto XVI y la Academia Pontificia de Ciencias Sociales.

Marco de referencia o perspectiva teológica del autor: Durante la lectura del artículo se desprende la perspectiva teológica, católica conservadora ya que el autor hace referencias a varias encíclicas tales como, Pacem in Terris, Deus Caritas est, las cartas que le envió el Papa a Angela Merquel entre otros texto teológicos de corte conservador.

Posición principal del autor: En todo momento el autor presenta su complacencia con la visión del Papa Benedicto XVI con respecto a la caridad y la justicia en las naciones del mundo. Cabe señalar que el Papa hace hincapié en la obligación moral y política que tienen los países súper desarrollados con las naciones subdesarrolladas para impulsar en los últimos todo lo necesario con el propósito de encaminarlos al siglo XXI. En fin el autor muestra que la sociedad que se cultiva en un ambiente de justicia y sensibilidad es aquella donde la dignidad humana del hombre es respetada, lo que provoca un enaltecimiento de los derechos del ser humano en todo su esplendor. De esta perspectiva se puede concluir que para obtener un mundo mejor el ser humano tiene que comenzar por respetarse mutuamente.

Resumen breve de los planteamientos del autor: En este análisis crítico, el autor tiene como norte exponernos la visión y la misión que tiene la Iglesia Católica con respecto a la caridad y la justicia entre los pueblos y las naciones. Expone como Benedicto XVI en su libro Jesus de Nazareth, especifica como el samaritano de nuestro tiempo es África, pues éste continente ha sido despojado de todas sus riquezas naturales, minerales y humanas por parte de las grandes potencias y sus intereses político-económicos. Esto nos lleva a un estado reflexivo de profundidad, pues la humanidad debe replantearse hasta donde estamos llegando con nuestro interés de evangelizar y sacar del supuesto tercermundismo a las naciones africanas. Se establece el tercermundismo porque la avaricia, el genocidio, la crueldad y la manipulación política-económica que crean las naciones que colonizan de manera solapada, estas naciones es más digno de una situación tercer mundista que la forma en que se gobernaban las naciones en cuestión antes de que llegaran los evangelizadores.

Fortalezas del artículo: El artículo en cuestión presenta una crítica directa y profunda sobre las hipocresías de la naciones del Mundo que se precian de ser seguidoras de la libertad y defensoras de la justicia. Establece de manera clara y precisa cómo éstas abusan de los países tercer mundistas, extrayendo de éstos todo aquello que tiene valor económico a cambio de enseñarle la inmoralidad y la corrupción que impera en los países del Primer Mundo.

Debilidades del artículo: Básicamente la única debilidad que se le puede atribuir a este artículo es que utiliza como marco de referencia principal la visión del Papa Benedicto XVI y no se utilizó una amplia gama de fuentes para poder realizar un análisis comparativo de la visión teológica sobre dicho tema que tienen otros teólogos de renombre. Se señala este punto como debilidad debido a que un tema tan abarcador como éste, al menos debió ser analizado desde cinco puntos focales diferentes, y entonces establecer los puntos en los que los teólogos convergen con el Papa y los puntos en los que deciden.

¿El autor logró convencerte de su tesis y por qué? : No es necesario que el autor convenza de su tesis a esta estudiante, pues la misma se encuentra en la misma línea de pensamiento que el escritor del artículo.

Análisis Crítico: “Familia y trabajo: ¿se pueden equilibrar en un mundo globalizado?”, por Rebecca Alicea

Mayo 17, 2008 by neilmcq
Critique del artículo

Título del artículo: “Familia y trabajo: ¿se pueden equilibrar en un mundo globalizado?”

Autor: Michael Ryan

Año: 2005

Título de la Revista: Ecclesia

Volumen y número: XIX, 1

1. ¿Cuál es la relación entre el artículo y la Dignidad del ser humano?

El autor expone en su artículo cita el discurso a la sexta sesión pública de las Academias Pontificias que el Papa ofreció que dice que los complejos dinamismos, suscitados por la globalización de la economía y de los medios de comunicación, tienden a reducir progresivamente al hombre a una de las variables del mercado, a una mercancía de intercambio, a un factor del todo irrelevante en las opciones más decisivas. De este modo, el hombre corre el riesgo de sentirse aplastado por mecanismos de dimensiones mundiales sin rostro y de perder cada vez más su identidad y su dignidad de persona.

2. ¿Cuáles son las fuentes principales que utiliza el autor?

El autor utiliza un discurso del Papa a la sexta sesión pública de las Academias Pontificias el día 8 de noviembre de 2001 y la Encíclica Quadragesimo Anno.

3. ¿Cuál es el marco de referencia o perspectiva teológico del autor?

El autor utiliza un marco de referencia católico conservador porque utiliza discursos del Papa y de la encíclica Quadragesimo Anno.

4. ¿Cuál es la posición principal del autor?

El autor se encuentra en una posición a favor de lo que encierra el término de familia y en contra de la globalización ya que ha hecho que se pierdan un poco los valores de las familias y por lo tanto los patronos tienen que ajustar sus trabajos para el beneficio de estos.

5. Haga un resumen breve de los planteamientos del autor.

El autor expone que el trabajo es algo bello por lo que da de satisfacción y de realización. Pero por otro lado es problemático porque una gran parte del trabajo humano ha sido y es todavía duro sea por razón del trabajo mismo, por las condiciones en que se realiza, o por el trato que los hombres se dan unos a otros en su ejercicio. También nos dice que las empresas han hecho ajustes para que los padres pasen más tiempo con sus familias porque estas medidas redundan en beneficio o mejoría económica de la empresa.

6. ¿Cuáles son las fortalezas del artículo? ¿Cubrió el tema de forma completa?

El autor nos habla de una forma clara y realista de lo que sucede en el mundo de hoy en cuanto al trabajo y la familia. Y nos habla sobre la responsabilidad que tienen las empresas de brindar beneficios a los empleados que propicien la buena salud de la persona y por ende de la familia como pueden ser los cuidos de niños, servicios de referencia para familias especiales, subsidios económicos para los costos de guardería, facilidades para atender miembros enfermos de la familia, ayudas prácticas para empleados que tienen padres ancianos o enfermos y, horarios flexibles, parciales o compartidos.

7. ¿Cuáles son las debilidades del artículo?

Una de los puntos que considero que tiene como debilidad es que el autor se enfoca únicamente en el efecto que tiene el trabajo en la familia pero también hay otras aspectos que afectan la salud de la familia como lo es la relación que tengan los padres con los hijos y el ambiente en que se críen los niños.

8. ¿El autor logró convencerte de su tesis o no y porqué?

El autor si logra convencerme sobre su artículo ya que es un tema que va de la mano con lo que sucede hoy día en el mundo. La economía ha hecho que la pareja tengan que trabajar fuera del hogar y muchas veces no tienen el tiempo para dedicarles a sus hijos. Pero es deber de cada padre mantener un equilibrio entre el trabajo y la familia para poder mantener constantes los valores y la buena salud de la familia.

Análisis Crítico: ¨La familia en la política europea¨por Rebecca Alicea

Mayo 17, 2008 by neilmcq
Título del artículo: ¨La familia en la política europea¨
Autor: Jaime Mayor Oreja
Año: 2007
Título de la Revista: Ecclesia
Volumen y número: XXI, 3
1. ¿Cuál es la relación entre el artículo y la Dignidad del ser humano?
El autor expone en su artículo que hay que defender la sostenibilidad de la familia porque de ello depende nuestro mejor desarrollo e incluso la supervivencia de la dignidad de la persona. Defender a la familia es defendernos a nosotros mismos.
2. ¿Cuáles son las fuentes principales que utiliza el autor?
Este artículo es una conferencia pronunciada el 9 de marzo de 2007 en el Congreso Europeo de la Familia organizado por el Instituto de Estudios Superiores sobre la Mujer en Roma.
3. ¿Cuál es el marco de referencia o perspectiva teológico del autor?
El autor utiliza un marco de referencia católico conservador porque sienta las bases de lo que es verdaderamente la familia exponiendo que la familia no es el mal llamado matrimonio entre personas del mismo sexo. Además, nos habla sobre una frase que utilizó Juan Pablo II cuando dice No tengais miedo.
4. ¿Cuál es la posición principal del autor?
El autor se encuentra en una posición a favor de lo que encierra el término de familia y enunciándonos unas urgencias, como él le llama, para poner en valor en relación con la familia y respecto de las cuales él entiende que la juventud europea tiene un papel muy especial que cumplir.
5. Haga un resumen breve de los planteamientos del autor.
El autor nos expone 10 urgencias o preceptos que la juventud europea tiene que cumplir:
§ Atrevernos a decir la verdad de lo que es y lo que significa la familia y el matrimonio.
§ Actualizar, profundizar y proclamar nuestras convicciones y nuestros valores en relación a la familia, a los derechos de los no nacidos y a los avances de la ciencia.
§ La defensa de la familia es esencial para la libertad de educación y viceversa.
§ Situar a las familias siempre en la vanguardia de la libertad y de la solidaridad. Pongamos a funcionar la familia.
§ Ser capaces de saber organizarnos de la mejor forma posible en cada momento.
§ Buscar y encontrar el sentido adecuado de la familia en el mundo actual y hacer de ella el remedio frente a las disfunciones, en un sistema económico y en la sociedad del bienestar.
§ Tenemos que saber enfatizar y poner en valor el papel social que le corresponde a la familia: su función de transmisión de la vida, de la dignidad de la persona, de los valores fundamentales, de contribución a la paz y a la convivencia.
§ La juventud europea tiene que atreverse a combatir una sociedad basada en el contagio de la nada, del relativismo moral, de la falta de valores y principios, también en relación a la familia.
§ Sepamos alejarnos de lo políticamente correcto.
§ No tener miedo.
6. ¿Cuáles son las fortalezas del artículo? ¿Cubrió el tema de forma completa?
El autor nos habla de una forma clara y realista de lo que sucede, en este caso, en la sociedad europea. Entiendo que hay mucha información adicional sobre la importancia de la familia en la sociedad a nivel mundial y de cómo ésta ha sido sucumbida por los problemas sociales, económicos y políticos de nuestro mundo.
7. ¿Cuáles son las debilidades del artículo?
Una de los puntos que considero que tiene como debilidad es que el autor se enfoca únicamente a la familia europea o a la política europea y considero que la información que ofrece no solamente recae sobre la comunidad europea sino que también es relevante a otros países que están pasando por diferentes problemas sociales y políticos y donde la familia es la base de la sociedad.
8. ¿El autor logró convencerte de su tesis o no y porqué?
El autor si logra convencerme sobre su conferencia porque trae el tema de la familia desde un punto de vista realista, no queriendo esconder nada porque como él menciona uno debe aspirar a identificarse como un defensor de la verdad y debe poner todo su empeño en la búsqueda de la misma y de defenderla porque la familia es la verdad primera en la que se desarrolla el ser humano y la dignidad de la persona.

Análysis Crítico: “La importancia de la no violencia y sus respectivos dichos”, por Glenda Bravo Otero

Mayo 17, 2008 by neilmcq

“La importancia de la no violencia y sus respectivos dichos”

Alberto de Mingo

2004

Moralia

Vol.27

Este artículo presenta el plagio directo de Mateos, Lucas y Marcos que en su época utilizaron mucha estrategias de cómo se debe tener paciencia, tolerancia, y amor para así poder educarlos para buscar una forma eficaz a la hora de resolver los problemas utilizando la sabiduría y no la fuerza, como es el método utilizado por Cristo y el que promueve la Iglesia.

Las fuentes utilizadas por el autor fue la sagrada escritura, en el evangelio según Mateo, el evangelio según San Lucas, y fuente de dichos que “(cuando un dicho de Jesús no aparece en Marcos y es citado por Mateo y Lucas).

La perspectiva teológica del autor es católica conservadora.

La posición del autor es que el ser humano no debe esperar al final de la humanidad para empezar a cambiar, sino que los seres humanos pueden encontrarse a si mismo resolviendo sus problemas ayudando a resolver los problemas sociales para a si hacer un mundo mejor.

Estos dichos se pueden adaptar a nuestra sociedad para así mejorar la calidad de vida de los seres humanos y sirvan como ejemplo para el diario vivir.

El planteamiento del autor es que nuestro mundo es injusto y los que luchan por liberar al ser humano de la injusticia utilizan estos dichos para dar a entender a los humanos el como se debe reaccionar ante las injusticia y la agresividad. Cada sociedad cristiana debe aprender de estos dichos que nos enseñan y nos da ejemplo de la no violencia que fue una de las mayores enseñanzas de Jesús.

Las fortalezas del artículo es que fue escrito de una manera sencilla, utilizando palabras que todos los lectores pueden entender. Fueron explicados los dichos dando a entender claramente el mensaje de cada uno de ellos.

En las debilidades del articulo el escritor debió de hacer una investigación mas profunda sobre el pensamiento de épocas pasadas a las del presentes, a la prevención de la violencia que predico Cristo, y si su mensaje fue escuchado o no, si fue puesto en practica, y le dieron el significado correspondiente.

Estoy en total acuerdo con el análisis del autor, porque si todos ponemos de nuestra parte mostrando tolerancia y paciencia podemos llegar de forma positiva hacia otras personas, Dios pone al hombre para que intervenga con nosotros dándonos todo de una manera complaciente para que de esa forma nosotros hagamos lo que el nos ordena. La paciencia causa una reacción en el agresor pasiva, porque el agresor lo que espera es negación departe del subordinado, para este sentirse más fuerte y hasta tener excusa para utilizar la fuerza. Es comprobado que la violencia trae más violencia y que de forma tranquila sumisa se puede llegar a la persona, sin tener que utilizar la fuerza.

Análysis Críticio: “Defensa del Embrión humana”, por Zayra Vélez

Mayo 17, 2008 by neilmcq

“Defensa del Embrión humana”

Autor: F. Javier Elizari

Bíblica, por Carmen López

Año: 2004

Título de la Revista  Moralia

Volumen y número: 27

La relación de este artículo con el de la dignidad del ser humano es la perspectiva bíblica en la defensa del embrión y la posición relativa de la Iglesia. El artículo se establece a partir de 4 fundamentos bíblicos; el mandamiento “No matarás:, pasajes de la Biblia referentes al embrión y textos bíblicos sobre la acción de Dios sobre la vida en el seno materno. Dios establece su amor por el individuo desde el momento de la concepción misma y eligió a muchos de los que le sirvieron desde el vientre mismo de la madre. Los derechos del embrión son los de cualquier ser humano. Pero, cuando se establece durante el siglo XX, los aspectos relacionados al aborto se establecieron dos vertientes, la del derecho de la madre y la del derecho del embrión. Hay controversias en cuanto cuando se establece que comienza la vida humana y cuando tiempo luego de la concepción es necesario pasar para que el embrión sea considerado un ser humano con la dignidad que el ser humano acarrea.

El autor utilizo de referencia, la Blibia y porciones de la misma, para su fundamento bíblico, así mismo, la posición de la Iglesia, relativa al embrión. Utiliza también la Encíclica “Evangelium vital” para establecer un cuadro conjunto de la defensa del embrión. Se establecen las partes II a IV y VI. Utiliza el texto hebreo de la Biblia en relación al embrión y el feto formado y no formado y como se estipula dicha visión por la Ley. Condena el aborto a partir del mandamiento; “No matarás” y las implicaciones que tiene este mandamiento. Se establece el aborto dentro de la clasificación de homicidio.

Veremos la posición principal del autor sus pro y contra; donde el autor se encuentra a favor de mantener la vida del embrión humano y en contra del aborto. Establece el aborto como un asesinato, bajo la perspectiva de que todo aborto es homicidio sin importar la etapa del embrión humano. Y que muchos teólogos han considerado un individuo al embrión humano y uno puede remitirse al texto bíblico del mandamiento: No matarás. Además el ser humano fue hecho por Dios mismo a su imagen y semejanza, que participa en este concepto de la vida divina como un don de Dios. Se estipula por otra parte las palabras dichas por el mismo Jesús; “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” y este prójimo incluye a todo ser humano, aún dentro de su etapa embrionaria.

La perspectiva teológica del autor es católica conservadora

Las fortalezas del artículo son las referencias que son específicas al tema de redacción, tiene fundamento los estudios y el pensamiento del autor, el mensaje que quiere expresar el autor es claro y conciso. No hay mejor fundamento que la palabra de Dios por medio de la Biblia y los hombres que han sido sabiamente inspirados por lo divino.

En las debilidades del artículo veremos dentro de las debilidades que puede presentar el artículo podemos mencionar el déficit existente, de estudios de conjuntos, tanto entre exegetas como entre teólogos. El recurso de la Biblia en relación con el embrión humano presenta variaciones a lo largo de la historia de la iglesia. Algunos enfoques de cierta importancia han desaparecido. Uno de los ejemplos que podemos señalar con respecto a este tema son, el texto hebreo masorético y la tradición griega de los LXX donde se ofrecen dos posturas totalmente diferentes. Hoy día existe la idea de que el embrión humano es de naturaleza puramente cultural sin valor para orientar las posiciones de los cristianos. Durante años la iglesia ha expresado su protección al embrión humano a través de la condena del aborto, algunos teólogos califican el aborto de homicidio, asesinato o parricidio. A lo largo de los siglos entre los teólogos la asociación del aborto con el homicidio esta fuertemente recogida en los defensores de la animación inmediata, es decir presencia del alma en el embrión. Las líneas fundamentales de este enfoque se basan en que los textos bíblicos no hablan expresamente del embrión, o sea, que no ven apoyo suficiente a esta fundamentación. Ninguno de los textos bíblicos se refiere directamente al aborto.

El autor logró convencerme de su tesis, en la defensa del embrión humano. También dentro de las debilidades se puede el poco interés que se le dedica al tema. Bastantes teólogos no dedican en sus escritos ni una sola línea a la posible fundamentación bíblica de las tesis cristianas sobre el embrión.

¨La iglesia y la Clonación

Por Carmen Yamaril Torres Cintró

Título del artículo

“La Iglesia y La Clonación Humana”

El autor del artículo es el Prof. Juan de Dios Vial Correa y Monseñor Elio Sgreccia

Se publicó en el año 2000

Título de La Revista Profesional de Teología: Diario ABC

La relación entre el artículo con la Dignidad del Ser Humano es la problemática que existe en la inmoralidad del proyecto de clonar seres humanos ya que va atener un efecto negativo en los valores de nuestra sociedad y va a afectar también los principios adicional va encontra de la iglesia y de los valores de esta, los científicos lo ven como algo positivo pero no están viendo las consecuencias que esta decisión podría tener. Los científicos lo ven como un experimento para las enfermedades que aparentemente no tienen cura.

En la referencias tenemos la referencia católica conservador ya que el autor indica que la clonación humana significa una violación a los principios fundamentales en los que se basan todos los derechos del hombre. El autor se dirige a la Resolución del Parlamento Europeo del 12 de marzo de 1977 dónde reafirma con energía el valor de la dignidad de la persona humana y la prohibición total de la clonación humana.

Las fuentes principales que utiliza el autor son las enseñanzas oficial de la iglesia los discursos de Juan Pablo II y la Encíclica Evangelium Vital ¨una mirada contemplativa sobre el hombre mismo y sobre el mundo. El autor se dirige a ésta encíclica ya que a través de esa mirada de quien ve la vida en su profundidad, es la mirada de quien no pretende apoderarse de la realidad, sino que lo ve todo como un ¨don¨

La perspectiva teológica del autor es católica conservadora.

El autor en la lectura nos dice que es lícito modificar genéticamente a los animales con el fin de mejorar la salud humana y las condiciones de vida, que el riesgo ambiental de la modificación genética de plantas debería evaluarse caso por caso. Si salen al mercado alimentos genéticamente modificados, debe informarse a los consumidores. Reconoce el potencial de los transplantes de órganos a animales pero que hoy día son inaceptables por el riesgo de transmitir enfermedades serias desde los mismos. Admite la terapia genética, para curar enfermedades hereditarias humanas, siempre y cuando no se utilicen los embriones, ya que es éticamente inaceptable e incluye una técnica de alto riesgo y plantea problemas en las futuras generaciones. No cierra las puertas a los progresos de experimentos en animales y plantas ya que hace bien si sirve para curar, pero no si se llega a la eugenesia o a la construcción de seres humanos para fábricas de órganos.

Las fortalezas que presenta el artículo son los conceptos que se utilizan sobre la dignidad del ser humano, como el tener compromiso y responsabilidad y respeto por la vida y velar por los derechos de los demás, que solo dios nos dio la vida y solo el nos las quita y hay que respetar eso. Que desde el primer momento de la concepción hay que amar la vida y que debe ser defendida con respeto ya que es un ser creado por Dios. La Iglesia defiende la vida y ésta es vista como un regalo de Dios. Y no podemos ir encontra de ese ideal.

La debilidad del autor en éste artículo es que pretende anunciar el experimento como algo que tiene mucho éxito para las enfermedades incurables. Pero en el articulo debió de hacer una encuesta para ver los pro y los con tras y sus respectivos efectos.

Sí logró convencerme ya que estoy en total desacuerdo con la clonación humana .La iglesia católica considera al embrión un ser vivo desde la concepción y define que todo ser humano tiene derecho automáticamente a la dignidad ya que esto es lo que nos distingue del resto de las especies de animales. Es una perdida de valores y va encontra de la voluntad de dios.

Análisis Crítico: “El concepto del afecto conyugal y sus raíces históricas”, por Glenda Bravo

Mayo 17, 2008 by neilmcq

“El concepto del afecto conyugal y sus raíces históricas”

Articulo de “Teología sobre “afecto conyugal”; Y las “Raíces históricas”

Marciano Vidal

2004

Moralia

Vol.27

El articulo tiene gran relación con el concepto de la dignidad del ser humano en otras palabras va cogido de la mano, el articulo nos habla sobre los rasgos humanistas de la vida matrimonial, el amor conyugal, y la descripción del afecto conyugal en la simbólica espiritual. El matrimonio es la unión entre dos personas de fidelidad, insolubilidad para la formación de una familia en la que se constituye por padre y madre e hijos. El matrimonio es un sacramento que tiene que estar abierto a la procreación, donde no exista el límite de hijos. Gran parte del el amor se distingue en nuestra sociedad, es el acuerdo entre las partes, el respeto, la fidelidad y el amor sobre todas las cosas entre quienes componen el matrimonio.

Nosotros como personas responsables debemos de abarcar estos temas y educarnos para conocer el verdadero significado de lo que es el amor de los conyugues, la familia y en que consiste.

Me llamo mucho la atención las referencias que el autor utilizo como: Los rasgos “Humanizadores” de la vida matrimonial” en el pensamiento de Tomas de Aquino La comprensión “espiritualista del amor conyugal” en Hugo de San Víctor”, y La descripción del afecto conyugal, en la simbólica espiritual de Bernardo de Claraval.

Se observa en la lectura que la posición del autor es a favor de los pensamientos y escritos de Hugo San Víctor, Tomas de Aquino y Bernardo de Claraval. Adicional que la

perspectiva teológica del autor es católica conservadora.

El autor nos enseña a través de este articulo que en la época medieval la relación matrimonial no se utiliza únicamente para la procreación sino que es la unión en comunidad de dos personas que se aman y se respetan, que es un consentimiento personal de ambos y que es una alianza y una amistad entre esposo y esposa, nos explica que se le da un gran valor a lo que es el amor conyugal y el concepto que realmente le dan desde eras pasadas.

En las fortalezas del artículo vemos que son las referencias, por que son bien específicas al tema, tiene fundamento la investigación del autor y el pensamiento, el mensaje que quiere expresar el autor es claro y conciso.

Las debilidades del artículo es que el autor en muchas ocasiones no utiliza un lenguaje sencillo, esta sujeto al interpretaciones, y significados distintos; me explicó no todos lo pueden entender desde el mismo punto de vista.

Utilizó los estudios pertinentes de personas que hace tiempo expusieron y explicaron lo que es el tema de relación conyugal y en lo que consiste desde aquellas épocas hasta el presente, observamos que no ha cambiado mucho pero son pocos los que le dan el significado que le corresponde.

El autor me logro convencer y estoy en total acuerdo con el ya que es bien importante conocer el significado de épocas pasadas y las del presente para así poder comparar sobre lo que era el amor conyugal de aquellas épocas Y lo que es hoy en día y si comparamos podemos ver que antes las familias eran grandes y hoy en día son pequeñas, antes casi no había divorcio y hoy en día si, es mucha la diferencia. Entiendo que a nuestra sociedad le hace falta educarse sobre el verdadero significado de este termino para que no halla tanto divorcio ni infidelidades ni desunión.

Análisis Crítico: ¨Encuentro “Por la Familia Cristiana” – Intervención cardenal de Valencia¨, por Evlyn E. Hernández Alvarez

Mayo 16, 2008 by neilmcq

Título del Artículo : Encuentro “Por la Familia Cristiana” – Intervención cardenal de Valencia

Autor: Cesar

Año: 2007

Título: Revista Profesional de Teologia Ecclesia

Volumen y Número: 12

¿Cuál es la relación entre el artículo y la Dignidad del Ser Humano? La relación entre el articulo y la dignidad del ser humano es que le manifiesta en que el ser humano se está olvidando del evangelio y que esta dejándose llevar de la chavacaneria. El ser humano debe buscar más del evangelio y evitar que lo mundano arrastre sus vidas. Inclusive la política está tan corrupta que cada día hay mas políticos corruptos arraigados a sus puestos que en lo personal se olvidan de atender a una iglesia y buscar de Dios y sus seguidores hacen lo mismo siguiendo sus malos ejemplos. La política es un mal social y el Evangelio quiere resolver ese mal, pero es un enemigo muy fuerte que cada día gana más adeptos.

¿Cuales son las fuentes principales que utilice el autor? Sagradas Escrituras, Documentos del Vaticano II, Encíclica, teólogo, conferencia, etc. Las fuentes principales que se usan en este articulo están basadas más en la constitución Española y sobre cómo se comporta el ser humano en base a ella. Las Sagradas Escrituras, aunque no se mencionan mucho tienen una parte bien importante en este artículo pues todo conduce a que hay que creer en el evangelio y sacar tiempo para buscar de Dios y de su doctrina. La política es durante un periodo de tiempo en el cual las acciones de sus dirigentes pueden dejar una profunda huella en el ser humano sea buena o mala.

¿Cual es el marco de referencia o persepectiva teologico del autor?p.j tomista,protestantes,catolico conservador,o liberal,calvinista,etc.(Justifica lo que escribes.) Es un marco liberador pues hace referencia a la política religión dándole la autoridad a quien la tenga, sin menospreciar la una de la otra. Tiene una opinión bastante abarcadora en el sentido de que deja las puertas abiertas a cada uno dar su opinión personal y su sentir en cuanto a todo lo que nos incumbe al respecto.

¿Cuál es la posición principal del autor? (¿Pro o Contra?) El autor en sus comentarios sobre la construcción de una sociedad mejor le dice al lector que es lo que es lo que se espera del ser humano y que se siga al pie de la letra y se obedezca la constitución la que no es respetad por muchos que hacen lo que les venga en gana y a conveniencia arrastrando a familias y personas individuales a la corrupción y no les predican nada acerca de Dios y de su Iglesia. Esto implica en que el futuro de esos es inseguro y que nadie le da la razón ni al uno ni el otro. Eso demuestra que está a favor de lo expresado en el artículo.

Haga un resumen breve de los plantamientos del autor.

Con un pleno y cordial respeto a la distinción entre Iglesia y política; entre lo que pertenece a Dios y lo que pertenece al César (cf. Mt 22, 21), esta Gran Fiesta De La Familia manifiesta nuestra preocupación por el bien común de España. Esta celebración es como un eco de aquella magna asamblea.

Estos Encuentros inolvidables son una grande y extraordinaria fiesta del pueblo, de la ciudadanía preocupada por la construcción de una sociedad mejor.

Confirman que la familia de fundación matrimonial está profundamente arraigada en el corazón y en la vida de los españoles.

Los poderes públicos deben proteger y defender la familia, nunca socavar sus fundamentos. Por tanto, toda iniciativa del Estado en favor de la familia ha de ser apreciada y estimulada. Estos Encuentros no son triunfalismo: son un servicio generoso y alegre a la construcción de una sociedad mejor, fundamentada en la verdad, la libertad, la justicia y el amor.

Hemos de repetir estos encuentros en cada una de nuestras diócesis.
En una cultura dominada por los medios de comunicación es muy importante la visibilidad de los gestos

¿Cuales son las fortalezas del articulo? Logico,claro,congruente en si mismo, y con la Iglesia.¿Cubrio el tema en forma completa? En el artículo hay unas bases de hechos en los cuales ha habido un acercamiento para tratar de lidiar la situación y tiene un poco de lógica y acentúa la situación actual por eso lo hace congruente consigo mismo. Para cubrir todo el tema tendría que ser mas explicito en sus comentarios y dar más referencias.

¿Cuales son las debilidades del artículo? (contiene contradicciones. La debilidad principal del artículo es que trata de definir muchas cosas con poco material y referencias por lo que no define los términos adecuadamente a mi entender. Esto lo que crea es dudas para el ser humano y cae en creencias fuera de la realidad sin tener bases que le lleven a tomar una sabia decisión.

¿El autor logró convercerte de su tesis o no y porque? (aqui hay lugar para tu propia opinión. Mi observación aquí está dividida pues hay partes de los hechos que tendrían base para decir sí o no, pero me inclino a no estar convencido pues no muestra suficiente evidencia y es vago el punto que expone. Tendría que tener evidencia actual con hechos actuales que se atemperen a situaciones recientes para poder toma una clara decisión. Si menciona la Constitución española, pero son diferentes las constituciones de los diferentes mundos independientemente de que todas salvaguardan los derechos humanos hay algunas que tienden a defender otros intereses que muchas veces se ponen personales para el incúmbete en turno. Está en nuestras manos decidir qué es lo que nos conviene o no y a quien creer o a quién no.

Análisis Crítico: ¨La pena capital: Un análisis ético¨, Por: Carmen Yamaril Torres Cintrón

Mayo 16, 2008 by neilmcq

Autor del artículo:

El autor del artículo es el Thomas D. Williams

Año en el que se publicó el artículo:

Se publicó en el año 2005

Título de La Revista Profesional de Teología:

Revista Cultural Católica: Eclessia

XIX

¿Cuál es la relación entre el artículo y la Dignidad del Ser Humano?

La relación entre el artículo y la Dignidad del Ser Humano es el punto de vista ético y moral ante la pena capital a criminales. El autor expone sus ideas sobre el tema y provoca que el lector adopte su propia coherencia con relación a la pena capital ya que nos da a entender que de acuerdo a la forma en que hemos sido criados y a los valores que dentro de nuestra cultura adoptemos es que vamos a considerar si en algún momento la pena capital sería un castigo justo.

¿Cuál es el marco de referencia o perspectiva del autor?

El marco de referencia del autor es católico conservador ya que todo lo que expone en su ensayo lo sustenta con hechos de La Biblía citando versículos donde queda explícito lo que Dios quiere de nosotros y sus mandamientos. Thomas D. William ofrece su perspectiva desde el punto de vista ético y moral. Hace un recorrido por Las Sagradas Escrituras llevandonos al estudio del viejo testamento donde la pena capital era considerada como practica apropiada para todos los actos que se consideraban un crimen en esa época.

¿Cuáles son las fuentes principales que utiliza el autor?

La fuente principal que utiliza el autor es la Biblia haciendo referencia a versículos de las sagradas escrituras, la Encíclica Evangelium Vitae, Dives in Misericordia, Salmos donde su enfoque a los relatos bíblicos hablan sobre la pena capital. Ofrece argumentos dirigidos por Juan Pablo II, El Concilio Vaticano II, la Carta de Pablo a los Romanos y argumentos sobre Santo Thomás de Aquino.

¿Cuál es la posición principal del autor?

La posición principal del autor está basada en la tradición católica y basada en las escrituras de la Biblía ya que indica que el amor puede ser manifestado de diferentes maneras y que aunque la justicia vea la pena capital como un castigo el autor indica que es cuestión de dignidad humana. Según el autor nos da a entender la justicia no debe ser tomada en manos del mismo hombre sino que existen otros argumentos de ética amor y cristiandad que nos enseña la iglesia con relación a la pena capital.

Haga un resumen breve de los planteamientos del autor.

Resumiento el ensayo Thomas D. Williams nos invita a reflexionar sobre tan controversial tema. Indica que la justicia ante Dios es insuficiente como principio para ordenar en la sociedad ya que no toma en cuenta la dignidad humana y el bien común. El autor hace referencia a los discursos de Juan Pablo II cuándo éste expresa que la justicia no esta basada en los designos de Dios al tomar una desición sin el poder del amor.

La pena de muerte es legítima en caso de necesidad absoluta, osea cuando ningún medio es suficiente para neutralizar a un agresor que amenaza la vida de otro ciudadano. El autor puntualiza que hoy día las diferentes culturas tienen mecanismos para juzgar a un criminal sin la necesidad de llegar a una pena de muerte.

Williams concluye que la pena de muerte no ayuda a los males sociales sino que por el contrario va en contra de la dignidad de las culturas.

¿Cuáles son las fortalezas del artículo?

Las fortaleza del autor en éste artículo es que conoce mucho de las escrituras y nombra versículos, encíclicas y documentos católicos donde nos indica cuán fundamental es la importancia para Dios de la vida propia y que solo él la da y él la quita. Nos enseña el respeto al derecho de vivir. Thomas en su ensayo es claro al exponer que no importa cuanta ¨justicia¨ intervenga para aplicar a un ser humano la pena de muerte este hecho es un crimen más y se hece un análisi propio basandose en tres preguntas claves para sostener sus ideas: ¿Es la pena capital justa? , ¿Es la pena capital legal?, ¿Es la pena capital conveniente?

¿Cuáles son las debilidades del autor?

La debilidad del autor en éste artículo es que su fé lo hace pensar de manera muy responsable en cuanto a la pena capital en seres que han cometido actos abominables, pero ¿como piensa una madre sin fé cristiana que le mutilan a una hija hasta matarla sin compación? ¿exijirá la pena de muerte en ese momento?, ¿perdonará y entenderá sobre el amor al prójimo? Aunque defiende muy bien su ensayo respaldado con las Escrituras debió de incluir información e investigaciones que convensan a un hombre sin fé cristiana a tomar una desición ante una situación de castigo con pena capital.

El autor ¿Logró converserte de su tesis o no y porqué?

El autor logró converserme de su tesis ya que soy cristiana y creo en un Dios vivo y todo poderoso. No creo en la pena capital porque no tengo el derecho a decidir quitarle la vida a otro ser humano, no es necesario quitar una vida por otra porque el pecad